GSMA promovió un diseño de eSIM que limita la competencia y dificulta que el usuario cambie de proveedor: DoJ

No se planea tomar medidas en contra, pues la GSMA se comprometió a establecer un nuevo proceso para definir los estándares con la participación de más actores de la industria.

Luego de una investigación de dos años, la División Antimonopolio del Departamento de Justicia (DoJ) de Estados Unidos determinó que la asociación de operadores móviles GSMA dirigió un diseño de la tecnología eSIM “desequilibrado, con procedimientos que apilaron la plataforma a su favor (…) para limitar la competencia entre redes”, dificultando que los usuarios cambien de proveedor.

La eSIM es una tarjeta electrónica o virtual que se integra a los dispositivos, de manera que ya no implica una inserción física. Su entrada en el mercado supone que será más sencillo que el cliente elija otro proveedor telefónico, pues permite ser programada y reprogramada de forma remota para conectarse a las redes de distintos operadores.

Sin embargo, el resultado es el contrario, debido a que la “GSMA proporcionó a sus miembros operadores de redes móviles ciertos privilegios que no están disponibles para otros miembros y participantes, permitiendo que ese grupo de interés único ejerza una influencia indebida en el proceso de establecimiento de normas”, dijo el DoJ en una carta de revisión comercial.

Pese a que los fabricantes de teléfonos participaron en el desarrollo del aprovisionamiento remoto de SIM (RSP), el proceso siempre fue controlado por los comités únicos de miembros de la asociación. Esto desencadenó que el diseño de eSIM terminara por beneficiar a los operadores móviles.

El DoJ dijo que las reglas de política de perfil acordadas para eSIM no resuelven el problema de interoperabilidad; por el contrario, le dan al operador la capacidad de bloquear un teléfono inteligente de su red.

Sin acciones contra GSMA

Como resultado de la indagación, la GSMA se comprometió a incorporar a más compañías que no son de su organización para discutir de nuevo los estándares de eSIM y que sean “más amigables para el consumidor”. Por ello, la División Antimonopolio no tiene la intención de tomar medidas en contra del comportamiento anticompetitivo detectado, aunque se reservó la opción de presentar acciones en caso de ser necesario.

Los nuevos procedimientos que la GSMA propuso para establecer los estándares de eSIM deberán dar lugar a nuevas ofertas innovadoras para los usuarios y no privilegiar a los operadores móviles, dijo el fiscal General Adjunto del DoJ, Makam Delrahim.

En abril del año pasado, la GSMA tuvo que detener la implementación de eSIM al conocerse la investigación del Departamento de Justicia. El DoJ pidió información a la organización, así como a AT&T, Verizon y otras compañías, tras escuchar las preocupaciones de fabricantes como Apple.