Google deberá pagar 425 millones de dólares por violar privacidad de usuarios
Google manifestó que apelará la decisión y defendió que sus herramientas de privacidad permiten a los usuarios tener control sobre sus datos.
Un tribunal federal de Estados Unidos ordenó a Google el pago de 425 millones de dólares como compensación por recopilar información de millones de personas, incluso después de que habían desactivado una función de seguimiento en sus cuentas.
El fallo se deriva de una demanda colectiva presentada en 2020, que abarcó a unos 98 millones de usuarios y más de 174 millones de dispositivos.
Los demandantes acusaron a la compañía de haber accedido de manera indebida a datos personales mediante su herramienta de “Actividad web y de aplicaciones”, pese a que esta había sido desactivada.
De acuerdo con los argumentos presentados, Google habría utilizado esa información para fines propios, en contravención de sus garantías de privacidad. El grupo de usuarios inicialmente solicitaba más de 31,000 millones de dólares en compensaciones.
El jurado declaró responsable a la empresa de dos de los tres cargos planteados en el juicio, aunque descartó que hubiera actuado con malicia.
“Obviamente estamos muy satisfechos con el veredicto”, señaló David Boies, abogado de los demandantes.
Por su parte, Google manifestó que apelará la decisión y defendió que sus herramientas de privacidad permiten a los usuarios tener control sobre sus datos.
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De acuerdo con la acusación, la recopilación alcanzó a aplicaciones de alto uso global como Uber, Lyft, Amazon, Alibaba, Facebook e Instagram.
La defensa de Google sostuvo que, aunque las compañías que utilizan Google Analytics pueden seguir recabando información incluso cuando la función de seguimiento está apagada, esos datos no permiten identificar individualmente a los usuarios.
El caso de privacidad se resolvió en paralelo a otro litigio que involucra el dominio de Google en el mercado de búsquedas en línea.
Esta semana, un juez federal en Washington determinó que la compañía no tendrá que vender su navegador Chrome, como había solicitado el Departamento de Justicia, aunque deberá compartir información con sus competidores y no podrá mantener contratos exclusivos que limiten la competencia.
El debate sobre el poder de mercado de Google continúa, pues hay otro proceso judicial, liderado por la jueza Leonie Brinkema, que investiga su posición en la tecnología publicitaria.
Hay que recordar que en abril se dictaminó que la compañía tiene un monopolio en ese sector, y se prevé que a finales de este mes inicie un juicio adicional para definir medidas correctivas.