Google advierte freno a innovación en Reino Unido por posibles regulaciones en mercado de búsquedas

Aunque la designación no implica nuevas reglas, por ahora, Google advierte de posibles afectaciones a clientes de empresas.

La Autoridad de Competencia y Mercados (CMA) designó a Google con el Estatus de Mercado Estratégico (SMS, por sus siglas en inglés) en servicios de búsqueda general y publicidad de búsqueda, por lo que la compañía estadounidense advirtió de un posible freno a la innovación.

Google aseveró que aunque por el momento dicho estatus no implica nueva regulación, en los próximos meses sí podrían imponerle reglas que van a afectar al propio mercado en Reino Unido.

“La CMA designó a la Búsqueda de Google con el estatus de mercado estratégico bajo el nuevo régimen de mercados digitales del Reino Unido. Próximamente, probablemente nos enfrentaremos a nuevas normas y regulaciones sobre el funcionamiento de Búsqueda”, señaló la compañía.

La empresa californiana detalló que Búsqueda (Search) de Google aporta miles de millones de libras al año a la economía del Reino Unido; por ejemplo, en 2023 aportó alrededor de 118,000 millones de libras, lo que se podría ver afectado si imponen nuevas regulaciones, aseveró la compañía.

Por su parte, la CMA afirmó que designar a Google con SMS no constituye una constatación de irregularidad ni impone requisitos inmediatos.

“Sin embargo, permite a la CMA considerar intervenciones proporcionadas y específicas para garantizar que los servicios de búsqueda general estén abiertos a una competencia efectiva y que los consumidores y las empresas que confían en Google puedan confiar en un trato justo”, apuntó la CMA.

Google calificó como “intervención” los planteamientos de la CMA que concluyeron que lo designará con Estatus de Mercado Estratégico.

Incluso, insistió en que los principales afectados pueden ser los clientes del Reino Unido que se anuncian con Google en el buscador, debido a que los precios podrían incrementarse.

“Muchas de las ideas de intervención que se han planteado en este proceso inhibirían la innovación y el crecimiento del Reino Unido, lo que podría ralentizar el lanzamiento de productos en un momento de profunda innovación basada en la IA.

“Otras suponen un perjuicio directo para las empresas, y algunas advierten que podrían verse obligadas a subir los precios a los clientes”, añadió la empresa.