Gobernanza y gestión de datos serán la tendencia del 2026 para Agentes de IA: Dell

La gobernanza sobre procesos y casos de uso, así como una efectiva gestión de datos y la resiliencia de la infraestructura, serán las tendencias clave en el 2026 para que las empresas puedan obtener el mejor rendimiento de los Agentes de Inteligencia Artificial (IA), pronostica Dell Technologies.

John Roese, global Chief Technology Officer y Chief AI Officer en Dell Technologies, pronosticó que la implementación efectiva de la IA a gran escala dependerá crucialmente de una robusta estructura de gobernanza, conforme la Inteligencia Artificial se expande a nuevos ambientes privados y casos de uso empresariales. Esta será una tendencia especialmente importante en el 2026 al considerar que se están discutiendo miles de políticas y regulaciones de IA, lo que añade complejidad a la operación.

En segundo lugar, el directivo prevé que la empresas se centrarán en la gestión de datos como parte del proceso de creación de una nueva “capa de conocimiento“, que se integrará como un componente crítico en la arquitectura de IA empresarial. Esta capa, distinta de los sistemas tradicionales de registro de datos, será esencial para transformar datos en formatos que los sistemas de IA puedan comprender y utilizar eficientemente, incluyendo representaciones matemáticas y bases de datos vectoriales.

Mientras que el 2025 se caracterizó por industrias que se centraron en el despliegue de infraestructura –como GPUs y aceleradores–, el 2026 su atención pasará a la revisión de la estructura de datos, que estén más cerca del cómputo para tener una IA de mayor rendimiento y más eficiente.

En tercer lugar, Dell también pronostica que los Agentes Autónomos de IA evolucionarán de simples herramientas para el colaborador humano a convertirse en miembros activos del equipo, capaces de coordinar funciones complejas y tomar decisiones independientes. Estos agentes requerirán: modelos grandes de lenguaje (LLM) para inteligencia general, habilidades especializadas y memoria, capacidad de interacción con el mundo exterior y comunicación efectiva entre agentes.

De hecho, la compañía se encuentra en la implementación de un sistema propio de Agentes que se encargará de todo el proceso de cotización y pedidos. Roese destacó que esto no implica un solo proceso, sino que se trata de múltiples tareas y procesos que no se pueden abordar con una sola IA.

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En cuarto lugar, Dell estima que también habrá un mayor interés por incrementar la resiliencia de la información que manejan las “fábricas de IA”, especialmente conforme este tipo de infraestructura comienza a ser adoptada por organizaciones y gobiernos. Las organizaciones deberán garantizar que sus infraestructuras de IA sean robustas y capaces de mantener la continuidad operativa frente a disrupciones, implementando medidas de recuperación cibernética y bóvedas de seguridad.

“Mucha gente asume que una fábrica de IA se reduce principalmente al hardware, especialmente porque diseñamos algunos de los sistemas más avanzados para manejar estas tareas. Sin embargo, el verdadero desafío está en preparar la estructura de datos que alimenta la infraestructura. Los datos deben estar limpios, seguros, protegidos y continuamente actualizados a medida que circulan por la Fábrica de IA”, señala Luis Gonçalves, presidente de América Latina en Dell Technologies.

Finalmente, Dell también prevé que se acelerará el interés de los gobiernos por la construcción de la llamada IA soberana, las cuales podrán utilizarse para impulsar proyectos locales, tanto de industrialización como para casos de defensa nacional.

En el contexto latinoamericano, países como México, Brasil, Colombia y El Salvador están liderando iniciativas de IA soberana, desarrollando infraestructuras nacionales que permitirán una mayor autonomía digital y fomentarán la innovación local.

Según Dell, este tipo de infraestructura puede ampliar su impacto más allá de los servicios públicos, como convirtiéndose en el cerebro de la robótica; Agentes para realizar trabajos conectados a la certificación gubernamental; recuperación y resiliencia ante desastres; e incluso, Fine-Tuning como Servicio, que se puede ofrecer a ciertas empresas que no podrían acceder a este tipo de infraestructura.