Gobernanza de IA en Brasil divide a reguladores de telecomunicaciones y protección de datos

La Inteligencia Artificial (IA) apenas ha sido regulada en Brasil y ya comenzaron las discrepancias sobre quién debe fiscalizar la tecnología. Durante una audiencia pública en la comisión especial de la Cámara de Diputados, la Autoridad Nacional de Protección de Datos (ANPD) y la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) presentaron visiones divergentes sobre el arreglo institucional propuesto por el Proyecto de Ley 2,338/2023, que crea el marco legal de la IA en el país, ya aprobado por el Senado en diciembre de 2024.

La ANPD defendió un modelo de gobernanza centralizado, en el que la Autoridad asumiría el papel de coordinadora nacional del sistema. Para el director-presidente Waldemar Gonçalves, el uso masivo de datos personales por parte de la IA justifica la centralidad de la ANPD en el modelo.

“Estamos técnicamente preparados para ser el órgano central del Sistema de Inteligencia Artificial”, afirmó. Para ello, según Gonçalves, la ANPD necesita ser fortalecida en estructura, presupuesto y personal.

Por su parte, la Anatel fue enfática al rechazar la idea de una autoridad única. El superintendente ejecutivo, Gustavo Santana Borges, defendió un modelo de gobernanza compartida, en el que las agencias sectoriales mantengan autonomía para aplicar o incluso apartarse de las normas generales, siempre que las especificidades del sector así lo exijan.

“Creemos que un modelo que coordine a las agencias sectoriales, respetando sus competencias, es el más inteligente para el país”, afirmó.

La crítica de la Anatel también se extiende a la representación internacional. Para Borges, no tiene sentido que sólo la entidad coordinadora tenga esa prerrogativa, dado que agencias como la propia Anatel ya participan en debates globales sobre IA, como en la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).

El texto aprobado en el Senado establece la creación del Sistema Nacional de Regulación y Gobernanza de la Inteligencia Artificial (SIA), con la ANPD actuando como órgano coordinador.

El informe del senador Eduardo Gomes, relator del texto actual que formalizó a la ANPD como órgano central de coordinación, le asigna atribuciones como:

  • representar a Brasil internacionalmente en temas de IA (bajo coordinación del Ejecutivo);
  • emitir directrices normativas generales;
  • celebrar acuerdos regulatorios con otras entidades del SIA.

Sin embargo, la tramitación en la Cámara de Diputados ha revelado resistencias y solicitudes de ajustes, especialmente en lo que respecta al equilibrio entre centralización y autonomía sectorial. Poco después de que el PL 2,338/2023 fuera aprobado en el Senado, ya se esperaba resistencia en la Cámara .

Por último, parlamentarios alertan sobre el riesgo de superposición de competencias y de una excesiva burocratización, lo que podría retrasar la fiscalización efectiva y la regulación práctica de la IA.

Además, el escenario regulatorio mundial muestra que muchos países adoptan modelos híbridos, combinando órganos centrales con regulación sectorial específica, lo que refuerza el debate sobre la mejor estructura para Brasil.