Germán Arias: “En contexto de innovación permanente no se puede regular por sospecha”

Germán Darío Arias, exdirector de la Comisión de Regulación de Comunicaciones de Colombia (CRC) y actual consultor en telecomunicaciones, dialogó con el programa Ecosistema Digital 5G sobre las buenas prácticas que debe tener un regulador sectorial en el actual contexto de digitalización.

“Regular por sospecha no está bien (…). De cara a la cuarta regulación industrial donde hay innovación permanente, lo peor que hay es regular por sospecha”, puntualizó el especialista. Sostuvo que esta es una práctica que le quedó al regulador cuando el sector estaba atendido por monopolios. “Por ejemplo, la regulación de tarifas era porque el servicio de telecomunicaciones era un monopolio del Estado y eso se quedó en el imaginario de los reguladores”.

“Lo importante es monitorear el mercado, permitir sandbox regulatorios o un proyecto que se arme sin regulación, monitorear y después analizar si se requiere algún tipo de intervención. No regular es una forma de regular”.

Agregó que muchas de las normas del sector de telecomunicaciones están hechas hace más de 20 años, y están formuladas para un sector de telecomunicaciones tradicional donde existía un servicio por red. “Lo que le toca al regulador es darse cuenta de que el sector cambió, que las normas son obsoletas y que por lo tanto toca eliminarlas o modificarlas”.

Afirmó que en Colombia todavía hay quienes hablan del cargo de acceso, por acceso a la red, cuando la discusión va por el lado de privacidad y seguridades. Detalló que lo más importante es “estar un paso más allá de lo que viene, con buenas prácticas, estar estudiando constantemente, analizando mercados y estar quieto con la regulación”.

En este sentido, recordó que la CRC eliminó recientemente un 25 por ciento de la regulación antigua, como normas para instalación de teléfonos públicos o regulación para Blackberry, y que actualmente está analizando modificar el régimen de usuarios y de calidad para simplificar.

También consideró que es necesario que se le pida información a los regulados para tomar decisiones de política pública. “Hay que construir objetivos de política pública y de regulación, y ver qué información requiero para ese objetivo”.

Reflexionó que para que las leyes permitan la experimentación se necesitan normas por objetivos, “no leyes que vayan al detalle”. Las leyes tienen que ser de principios generales, afirmó Arias. Y agregó que el análisis del impacto regulatorio es la mejor herramienta para ver si las medidas tomadas por el regulador son eficientes.

Por último, puntualizó los componentes que debe tener un regulador digital: “Necesita independencia, que sea una entidad técnica con un poder distinto al gobierno en turno, que tome decisiones técnicas y no políticas, que tenga autonomía financiera, y que sus miembros sean elegidos públicamente por concurso”.