Reforma Jorge F. Negrete P.
Toda civilización se nutre de una conversación pluricultural. Nadie somos del mismo lugar, pero convivimos. Viajeros de distintas regiones. Hay momentos donde la dominación de una cultura sobre la otra crea una nueva: Grecia sobre Egipto, Roma sobre Grecia, mongoles sobre chinos. Y otras donde se funden y se abrazan. ¿No acaso existía un barrio oaxaqueño en Teotihuacan y otro Teotihuacano en Kaminaljuyú, Guatemala? Constantinopla, la histórica capital romana fue Bizancio y acabó como Estambul. Esa ciudad no ha dejado de inventarse y hoy cuenta con el aeropuerto más grande del mundo, abrazando la poderosa fuerza cultural sobre su territorio.
La globalidad y la tecnología digital no son una plaga, son una oportunidad para la inversión, el desarrollo y el bienestar.
Gentrificación. Barcelona, ciudad romana y mora (Barcino (latín) y Luna (árabe), es una ciudad mediterránea y pluricultural. Recibió (incluida la ciudad y la región) cerca de 26 millones de turistas y tiene una población de 5 millones, ubicados en una superficie cercana a 100 kilómetros.
Es la capital actual de las acciones urbanas en contra de la gentrificación y, al mismo tiempo, capital del Mobile World Congress, una ciudad que recibe inversión que ha reconstruido su infraestructura urbana y cultural, generado empleo y algunos de los mejor pagados de Europa. Una ciudad digital e inteligente que vive al borde de una incomprensión: por una parte, insólitos beneficios económicos, culturales y tecnológicos; por la otra, una fobia a la economía del turismo, negocios y tecnología. Claro, recibe cinco veces más turistas de lo que es su población.
La Ciudad de México ha buscado incrementar su turismo desde hace varias administraciones de Morena. Incluso la Presidenta Claudia Sheinbaum, cuando era Jefa de Gobierno, celebró una alianza con Airbnb y la UNESCO: “Hago un llamado a todos los trabajadores remotos para que vengan a la Ciudad de México”.
La Capital y su zona conurbada tienen una población de casi 22 millones de ciudadanos, recibe más de 14 millones de turistas que se hospedaron en hoteles o servicios de plataforma. Es una ciudad que no supera, ni se acerca a los indicadores de turismo y gentrificación de Barcelona, Madrid u otra capital europea. La Jefa de Gobierno de la Ciudad, Clara Brugada señaló: “No estamos de acuerdo con el fenómeno de la gentrificación. Defendamos el derecho a la ciudad para quienes nacieron y quienes aquí han hecho su hogar”. Populismo puro sin solución de política pública.
Plataformas de movilidad. Habilitan el ejercicio de los derechos humanos en el mundo digital, particularmente el derecho al libre tránsito, la movilidad y, con él, el ejercicio del derecho de acceso a la educación, la cultura y el empleo, entre otros derechos humanos. Habilitan y promueven la logística económica de barrios, colonias, ciudades y regiones del país. Dinamizan el consumo de pequeñas y medianas empresas, de Pymes y ciudadanos. Promueven una economía vibrante de México, la economía digital. Adicionalmente, combaten la pobreza generando empleos que pagan impuestos, seguros médicos y hacen sustentable el medio ambiente.
La nueva ley que regula estas plataformas, ¿incorporó a más de 500 mil taxistas independientes del País a la seguridad social y a pagar impuestos? No. Los abandonó. Se dirigió a las plataformas por su facilidad para hacerlos cautivos. Es el único caso en el mundo donde las y los conductores hicieron manifestaciones públicas en contra de la ley.
Las leyes que regulan al mundo digital comienzan a matar la innovación, los beneficios sociales y los derechos de los ciudadanos en el mundo digital. La incapacidad para diseñar política pública ha sido sustituida por la ley.
Las fuerzas que mueven la interculturalidad y la economía del mundo son la globalización y la tecnología digital. ¿Van a desaparecer? No. Hay que comprender su comportamiento y enfrentarlo con política pública, no con odio, miedo y xenofobia.
Presidente de grupo DPL
X / @fernegretep