FCC investiga cuánto costaría eliminar los equipos de Huawei y ZTE de las redes rurales subsidiadas
La exclusión de las empresas chinas de las redes de los pequeños operadores de Estados Unidos podría ser definitiva esta primavera, dijo Ajit Pai.
Después de que prohibió utilizar recursos públicos para adquirir tecnología de Huawei y ZTE, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) está analizando cómo eliminar y reemplazar los equipos de estas empresas que ya existen en las redes rurales de Estados Unidos.
En noviembre del año pasado, el organismo implementó una medida que impide a los proveedores rurales beneficiados por el Fondo de Servicio Universal adquirir servicios o productos de dichas compañías chinas, por considerarlas “una amenaza a la seguridad nacional”. Además, propuso que se exija a los operadores retirar la tecnología que habían comprado antes de esta regla.
Para llevar a cabo la sustitución en la cadena de suministro, la FCC contempla un programa de reembolso, mediante el cual el gobierno ayudaría a cubrir los costos de obtener nuevos equipos.
En ese sentido, la Comisión comenzó este jueves a recopilar información sobre los operadores de servicios de telecomunicaciones que usan la tecnología de Huawei y ZTE, con el propósito de determinar qué tipo de equipos tienen, los costos asociados a su compra o instalación y los gastos que representaría eliminarlos y reemplazarlos.
Las reglas restrictivas del regulador contra las empresas chinas “pueden ser definitivas esta primavera”, dijo Ajit Pai, presidente de la FCC, por lo que el regulador busca acelerar la investigación sobre cómo sacar por completo a los fabricantes chinos de las redes rurales.
A pesar de que Huawei demandó ante un tribunal de apelaciones en diciembre que la medida se declare ilegal porque carece de una justificación sólida, las acciones del organismo parecen indicar que sigue en marcha su plan para dejarla fuera del desarrollo de los servicios de conectividad subsidiados. El mayor riesgo, según la compañía, lo padecerán los pequeños operadores, pues la tecnología china es base de sus modelos de negocio.