México ha sido cuna de innovadores, desde Guillermo González Camarena, quien fue inventor de la televisión a color, hasta José Hernández-Rebollar, ingeniero que creó un guante capaz de traducir el lenguaje de señas en palabras audibles, el ingenio mexicano es reconocido. Sin embargo, la falta de apoyo a la ciencia en el país, así como una brecha educativa considerable en ciertos temas técnicos ponen de manifiesto la falta de más atención en el sector tecnológico del país.
Dentro de las 100 promesas de la presidenta Claudia Sheinbaum, se habló de la posibilidad de que en el país se pueda desarrollar una fábrica de software, así como un par de centros de investigación en ciberseguridad e Inteligencia Artificial, pero aunque el sector ve con buenos ojos esta intención de la ejecutiva, el camino para lograrlo es “complejo”.