La Comisión Europea (CE) presentó un nuevo paquete de ciberseguridad con el fin de fortalecer drásticamente la resiliencia y sus capacidades ante el creciente panorama de amenazas.
Y es que Europa se enfrenta diariamente a sofisticados ataques cibernéticos e híbridos perpetrados por grupos estatales y delictivos, dirigidos a servicios esenciales e instituciones democráticas.
La CE dijo que este paquete, que incluye una revisión a la ley y un reglamento, se posiciona como una respuesta integral y necesaria para proteger a ciudadanos, empresas y sectores críticos.
“Los recientes incidentes de ciberseguridad han puesto de relieve los principales riesgos que plantean las vulnerabilidades en las cadenas de suministro de TIC, que son esenciales para el funcionamiento de los servicios e infraestructuras críticos.
“En el panorama geopolítico actual, la seguridad de la cadena de suministro ya no se trata sólo de la seguridad técnica de los productos o servicios, sino también de los riesgos relacionados con un proveedor, en particular las dependencias y la interferencia extranjera”, señaló la Comisión.
Remarcó que el corazón de esta iniciativa es una propuesta de Ley de Ciberseguridad revisada, cuyo objetivo principal es elevar la seguridad de las cadenas de suministro de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) de la UE.
Además, facilita el cumplimiento de la normativa vigente en ciberseguridad de la Unión Europea y otorga más poder a la Agencia de la UE para la Ciberseguridad (ENISA) para apoyar a los Estados miembros en la gestión de amenazas.
Un pilar fundamental del nuevo Reglamento de Ciberseguridad es la reducción de los riesgos en la cadena de suministro de TIC, especialmente aquellos que provienen de proveedores de terceros países con problemas de ciberseguridad. Para ello, establece un marco fiable, armonizado y basado en el riesgo, que permitirá a la UE y a sus miembros identificar y mitigar conjuntamente los riesgos en 18 sectores críticos.
De acuerdo con la información de la CE, el reglamento permitirá incluso la reducción obligatoria del riesgo en las redes europeas de telecomunicaciones móviles, basándose en la labor ya realizada en el marco del conjunto de herramientas de seguridad 5G.
El paquete también introduce medidas específicas para simplificar el cumplimiento de las normas y requisitos de gestión de riesgos de ciberseguridad de la UE.