Estados Unidos lanza su Estrategia Nacional de Ciberseguridad

Este jueves 2 de marzo, el gobierno de Estados Unidos lanzó su Estrategia Nacional de Ciberseguridad, para garantizar todos los beneficios de un ecosistema digital seguro y protegido para todos sus ciudadanos, la cual será coordinada por la Oficina del Director Nacional de Cibernética.

A través de esta estrategia, cuya implementación ya está en marcha, la administración Biden-Harris busca que el ecosistema digital estadounidense sea: 

  1. Defendible, donde la defensa cibernética sea más fácil, barata y efectiva.
  2.  Resiliente, donde los incidentes y errores cibernéticos tengan poco impacto generalizado o duradero.
  3. Alineado con valores, en el que los valores más preciados den forma a su mundo digital y, a la vez, sean reforzados por este.

La estrategia busca construir y mejorar la colaboración en torno a cinco pilares: 

  1. Defender la infraestructura crítica

EE. UU. busca dar confianza al pueblo estadounidense mediante la ampliación de los requisitos mínimos de seguridad nacional y la seguridad pública y armonizar las regulaciones para reducir la carga del cumplimiento; la colaboración público-privada a la velocidad y escala necesarias para defender la infraestructura crítica y los servicios esenciales, y la defensa y modernización las redes federales y actualizar la política federal de respuesta a incidentes.

  1. Interrumpir y desmantelar a los actores de amenazas

El país busca hacer que los actores cibernéticos o maliciosos sean incapaces de amenazar la seguridad nacional o la seguridad pública a través del empleo estratégico de todas las herramientas del poder nacional para desbaratar a los adversarios; la implicación del sector privado en actividades disruptivas a través de mecanismos escalables y el abordaje de la amenaza del ransomware a través de un enfoque federal integral en sintonía con sus socios internacionales.

  1. Dar forma a las fuerzas del mercado para impulsar la seguridad y la resiliencia

El gobierno asignará la responsabilidad a los actores del ecosistema que estén mejor posicionados para reducir el riesgo y alejar las consecuencias de la ciberseguridad deficiente de los más vulnerables mediante estrategias que incluyen la promoción de la privacidad y la seguridad de los datos personales, el cambio de la responsabilidad de los productos y servicios de software para promover prácticas de desarrollo seguras, y la garantía de que los programas de subvenciones federales promuevan inversiones en nueva infraestructura que sea segura y resistente.

  1. Invertir en un futuro resiliente

Estados Unidos se ha propuesto continuar liderando la innovación de tecnologías e infraestructura seguras y resilientes de próxima generación, mediante la reducción de vulnerabilidades técnicas sistemáticas y en todo el ecosistema digital, la priorización de la I+D en ciberseguridad para tecnologías de próxima generación y el desarrollo de una fuerza de trabajo cibernética nacional diversa y robusta.

  1. Forjar alianzas internacionales para perseguir objetivos compartidos

Estados Unidos busca un mundo en el que se espere y refuerce un comportamiento estatal responsable en el ciberespacio a través del aprovechamiento de las coaliciones y asociaciones internacionales entre naciones afines para contrarrestar las amenazas a su ecosistema digital a través de la preparación conjunta, la respuesta y la imposición de costos, el aumento de la capacidad de sus socios para defenderse de las amenazas cibernéticas y el trabajo con sus aliados y socios para crear cadenas de suministro globales seguras, confiables para productos y servicios de tecnología de la información y las comunicaciones y tecnología operativa.

Década decisiva para la reinvención del ciberespacio

En esta década, a la que calificó como ‘decisiva’, la administración Biden-Harris se ha propuesto ‘reinventar el ciberespacio’ como una herramienta para lograr sus objetivos de una manera que refleje sus valores: seguridad económica y prosperidad, el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales, confianza en su democracia e instituciones democráticas y una sociedad equitativa y diversa.

El gobierno detalló que, para cristalizar esta visión, debe hacer cambios fundamentales en la forma en que el país asigna funciones, responsabilidades y recursos en el ciberespacio, por lo que asumió dos compromisos:

  1. Rebalancear la responsabilidad de defender el ciberespacio y trasladar la carga de la ciberseguridad de los individuos, las pequeñas empresas y los gobiernos locales a las organizaciones más capaces y mejor posicionadas para reducir los riesgos para todos los actores del ecosistema. 
  2. Realinear los incentivos para favorecer las inversiones a largo plazo al lograr un equilibrio cuidadoso entre defenderse contra las amenazas urgentes hoy y, al mismo tiempo, planificar estratégicamente e invertir en un futuro resiliente.

Por ello, la estrategia reconoce que el gobierno debe usar todas las herramientas del poder nacional de manera coordinada para proteger su seguridad nacional, seguridad pública y prosperidad económica.