El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió el 4 de abril una Orden Ejecutiva sobre el establecimiento del Comité para la evaluación de la participación extranjera en el sector de servicios de telecomunicaciones, que incluye la posesión, construcción o conexión con la infraestructura en el país.
El objetivo principal de este comité será ayudar a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) en su revisión de interés público de las preocupaciones de seguridad nacional por la participación extranjera en el sector de servicios de telecomunicaciones.
Las tareas de este comité serán revisar las solicitudes y licencias que sean riesgosas para la seguridad nacional. También estará autorizado a recopilar información sobre los solicitantes para hacer las revisiones. Con base en tales revisiones de riesgos, el comité recomendará a la FCC si debe rechazar o no las solicitudes, establecer una condición o modificar la concesión de licencias, o incluso revocar las licencias ya otorgadas.
La orden formaliza la revisión de seguridad nacional de “Team Telecom” de larga duración dirigida por el Departamento de Defensa, el Departamento de Justicia y el Departamento de Seguridad Nacional, entre otras agencias del orden ejecutivo y agencias de seguridad nacional. Por eso, el Comité estará compuesto por el secretario de Defensa, el fiscal General (William Barr), el secretario de Seguridad Nacional y el jefe de cualquier otro departamento o agencia ejecutiva, según lo determine el presidente.
Los asesores del comité incluirán una docena de secretarios y jefes de departamentos y agencias relevantes, por ejemplo, el Departamento de Estado, Hacienda, Comercio, Inteligencia Nacional, Oficina de Política Científica y Tecnológica, así como los asistentes del presidente para Asuntos de Seguridad Nacional y Política Económica.
El Comisionado de la FCC, Brendan Carr, elogió la Orden Ejecutiva: “La decisión del presidente Trump envía un mensaje claro de que Estados Unidos hará lo que sea necesario para proteger nuestras redes de comunicaciones de cualquier amenaza planteada por actores extranjeros”.
“Las amenazas de ataques a nuestra infraestructura crítica de telecomunicaciones y el espionaje ilegal aumentan a medida que incrementa nuestra dependencia de esas redes. Aprovechar las agencias de seguridad nacional de Estados Unidos y su experiencia mejorará el deber de larga data de la Comisión de ayudar a salvaguardar nuestras redes”, agregó Carr, quien además recomendó que se examine cada operador propiedad del gobierno chino que ahora se conecta a redes en Estados Unidos, incluidos China Unicom y China Telecom.
