España se sitúa en el quinto puesto mundial por velocidad de su red de banda ancha fija, por detrás de Corea, Portugal, Suecia y Bélgica. Son datos de la OCDE recogidos en un estudio de la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT (FeSMC-UGT).
La banda ancha fija española alcanza esta posición como resultado de que una de cada cuatro líneas de banda ancha fija acredita una velocidad comprendida entre 100 y 1.000 Mbps.