España también prohibirá el acceso a redes sociales a menores de 16 años

Pedro Sánchez anunció que España implementará 5 medidas para reforzar la vigilancia y control de las redes sociales ante la difusión de contenido ilegal y dañino.

España se está sumando a la ofensiva global contra las redes sociales. El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, anunció que el país prohibirá el acceso a redes sociales a menores de 16 años.

Durante su intervención en la Cumbre Mundial de Gobiernos en Dubái, Sánchez dijo que España implementará medidas estrictas contra el contenido dañino e ilegal y la desinformación que se produce y difunde a través de plataformas digitales como Grok, Facebook e Instagram.

Pedro Sánchez subrayó que la proliferación de discursos de odio, la desinformación y el acceso a contenido pornográfico han generado efectos negativos sistémicos en la salud mental y el desarrollo de niños y jóvenes.

“Nuestros hijos están expuestos a un espacio en el que nunca deberían navegar solos. Ya no vamos a aceptarlo”, afirmó el mandatario.

El gobierno español ejecutará cinco medidas puntuales para reforzar la vigilancia y control de las plataformas digitales. Una de ellas es la prohibición del acceso a menores de edad, por lo que las empresas tecnológicas deberán implementar sistemas robustos de verificación de edad.

Con este anuncio, la nación se une a una tendencia creciente de países que ya establecieron restricciones para el uso de redes sociales por parte de menores de edad. En diciembre de 2024, Australia se convirtió en el primer país en emitir una prohibición similar. Además, hay debates legislativos en curso en Reino Unido y Francia.

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Para dar viabilidad a esta restricción, Sánchez reveló la creación de la “Coalición de los Digitalmente Dispuestos”, un grupo integrado por seis países europeos —cuyos nombres aún no han sido detallados— destinados a coordinar una regulación transfronteriza.

El objetivo es evitar que las fronteras nacionales limiten la efectividad de las leyes ante la naturaleza global de las plataformas, por lo que los países de dicha coalición cooperarán en acciones conjuntas.

España responsabilizará a las redes sociales

Sánchez detalló que otra de las medidas será la modificación de la regulación digital para que los ejecutivos de las plataformas digitales se reconozcan como responsables del contenido ilegal y la incitación al odio alojado en sus plataformas.

“Las redes sociales se han convertido en un Estado fallido, en donde se ignoran las leyes y se cometen delitos”, afirmó Sánchez, y agregó que la mitad de los usuarios han sufrido ataques de odio.

Hoy en día, las redes sociales son parte integral de la vida de las personas, por eso, dijo Pedro Sánchez, “necesitamos recuperar el control” y asegurar de que las plataformas cumplan con todas las reglas.

Además, España impulsará reformas para tipificar como delito la manipulación de algoritmos diseñada para amplificar contenidos ilegales, en el entendimiento de que la desinformación no surge de la nada, sino que es algo que se crea y se difunde.

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En cuarto lugar, el líder español adelantó que la Fiscalía española estudiará posibles infracciones por parte de plataformas como Grok (de Elon Musk), TikTok e Instagram (de Meta), y, en su caso, sancionará los delitos cometidos.

Por último, España pretende implementar “una huella de odio y polarización”, un mecanismo que revelará cómo las plataformas alimentan la división y amplifican el odio, lo cual será la base para emitir futuras sanciones.

Si bien el enfoque de España responde a una creciente preocupación social, su ejecución enfrenta desafíos técnicos y jurídicos de alta complejidad.

La transición de casillas de verificación a sistemas robustos de identidad digital plantea riesgos latentes para la privacidad, ya que obligaría a recolectar datos biométricos o documentos oficiales, creando repositorios de información sensibles vulnerables a ciberataques.

Asimismo, la efectividad de la prohibiciones como esta son cuestionables, pues los menores de edad pueden recurrir a herramientas como las VPN que permiten evadir restricciones geográficas con facilidad, o pueden optar por refugiarse en entornos aún menos regulados de la red.