España | Óscar López defiende una alianza con las potencias medias para avanzar hacia “una tercera vía tecnológica y una IA confiable”
Prensa Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública
Óscar López ha participado en Barcelona en el I Encuentro Internacional de Derechos Digitales, donde ha conversado con la profesora de la Universidad de Oxford y autora de ‘Privacy is Power’, Carissa Véliz. Juntos han analizado el presente y el futuro de las redes sociales y la Inteligencia Artificial, particularmente la necesidad de una gobernanza a nivel global.
Durante la charla, López ha afirmado que “el mundo no puede vivir con la respiración asistida tras conocer que una IA ha descubierto las vulnerabilidades del sistema financiero”. “Estoy convencido de que, o hacemos algo con las potencias medias, o el sur global se va a convertir en una pila y un archivo que va a aumentar las cuentas millonarias de cinco poderosos”.
El ministro cree que la discusión sobre los derechos digitales “no es una discusión tecnológica, sino una discusión política de primera magnitud”.”Estamos discutiendo sobre soberanía. Estamos aquí para debatir sobre democracia y derechos. ¿Deben existir derechos digitales, sí o no? ¿Quién debe definirlos y gobernarlos?”, se ha preguntado. En este sentido, López ha remarcado que “España está siendo una voz fuerte” sobre la necesidad de una regulación de la IA y de las redes.
El ministro ha asegurado que la conversación versa sobre “un poder en muy pocas manos que está definiendo el modelo energético del futuro, la educación, la seguridad, la defensa o la privacidad de los datos”. “Si no fuera una cuestión política, si no fuera una cuestión de poder, todos los usuarios españoles de una red de mensajería no habrían recibido un mensaje del dueño de esa red contra el presidente del Gobierno”, ha explicado. “Estoy aquí para defender un modelo fiable, donde no se ponga en riesgo la democracia, la transición ecológica, la salud de nuestros hijos e hijas y la seguridad nacional. No va solo de regulación, va de muchas cosas más”, ha insistido.
“Los que trabajamos en la gobernanza del modelo de IA, cuanto más conocemos, más nos radicalizamos en la conciencia de que vamos tarde”, ha proseguido López, quien cree que se trata de “una cuestión completamente civilizatoria”. Haciendo una analogía con la crisis financiera del 2008 y cómo la desregulación hizo que “se fueran de las manos” los productos financieros, el ministro ha pedido “no llegar tarde”. “Yo no quiero que, en el futuro, cuando haya juicios sobre lo que pasó con las redes y la IA, aparezcan ingenieros diciendo que también se les fue de las manos”, ha afirmado, recordando que “la regulación bancaria no ha ido en contra de su competitividad” y que “con la IA puede pasar lo mismo”.
Por ello, ha asegurado que “hay mucho que hacer” a nivel internacional y europeo, pero que España está avanzando con iniciativas como la Cartera de Derechos Digitales, el Observatorio de Derechos Digitales, la ley que establece una mayoría de edad en el uso de las redes o el impulso del reglamento europeo de IA, donde el Gobierno ha conseguido que se incluya la prohibición de sistemas que permiten ‘deepfakes’ sexuales. “Estamos dando pasos en regulación e innovación. No se trata sólo de poner normas, sino de invertir para crear herramientas éticas y construir, no el modelo de IA más rápido ni el más barato, sino el más confiable. España va a pelear en todos los frentes para que esto sea así”, ha agregado.
López ha puesto el foco también en la importancia de implementar “elementos que permitan tener esa soberanía” y ha recordado que el Gobierno ha destinado más de 30.000 millones de euros en fábricas de chips y semiconductores, en empresas punteras en materia de comprensión de modelos de lenguaje de IA, o en “inundar” las universidades españolas de cátedras de IA, de ciberseguridad y de gestión de datos.
Además, ha recordado que España está actuando en otros frentes, como la regulación de la construcción de los centros de datos, con un decreto aprobado recientemente en el que “se establece su sostenibilidad y se combate la especulación”. También ha destacado la apuesta por la supercomputación, la entrada de capital público en pymes punteras mundialmente en IA “para fijarlas a territorio y que no sean absorbidas por grandes tecnológicas; y ha asegurado que el país contará con una de las primeras gigafactorías de Europa. “Conocemos los riesgos y estamos actuando. La dirección y la vocación está clara”, ha aseverado.
En este sentido, López ha recordado que el objetivo que estableció el presidente del Gobierno fue “hacer con la transformación digital lo que hemos hecho con la transformación energética, donde España es líder mundial en energías renovables y en crear una industria cuyo modelo energético se exporta a medio mundo”.
“No es una batalla tecnológica, es una batalla de poder”
Durante la charla, Véliz ha coincidido con el ministro en que la discusión sobre los derechos digitales es política y no tecnológica. “Tú puedes tener la mejor ley del mundo, pero si no hay respeto por el Derecho y la ley, es papel mojado. La democracia es una conversación y si delegamos esa conversación a las máquinas, lo que estamos haciendo es levantarnos de la mesa de la democracia y dejársela a los ejecutivos de las tecnológicas, que lo que quieren es acumular poder. No es una batalla tecnológica, es una batalla de poder”.
La filósofa ha apostado por “adelantarse” a la hora de conseguir una IA confiable, “porque un producto tan poco fiable, que gasta tanta energía y liderado por la gente más desconfiable del mundo, no es un gran producto”. Así, ha instado a “conseguir un producto más eficiente y que no confabule”. Por ello, ha vuelto a coincidir con López en la necesidad de regular, “que no es raro, ni radical”, y en “innovar” y “pensar en construir una IA que sea mucho mejor”. “La ética no es más que buen diseño”, ha aseverado.
Véliz ha definido la IA como “una máquina de predicción” por la manera en la que está diseñada que usa “datos históricos proyectados al futuro” y que “asume que el futuro va a ser como el pasado”. “Por eso es tan conservadora, tan sexista y tan racista. El rol que está jugando es el mismo que el astrólogo medieval o el Oráculo de Delfos”, ha explicado la escritora y profesora, que ha advertido de que “los ejecutivos tecnológicos están entendiendo mejor el poder de las predicciones que nosotros” y de que “estamos obedeciendo las órdenes de estos tecnólogos disfrazadas de profecías”.
Por ello, ha pedido “no ser cínicos” y “hacer equipo” porque “la democracia es un equipo entre ciudadanos, políticos, escritores, periodistas…”. “Hay batallas en la vida que son tan importantes que hay que estar en el lado correcto de la historia sin plantearse si vas a ganar o perder, porque estar en el lado incorrecto de la historia no es una opción. Irónicamente, esa actitud de hacer lo correcto y no calcular las probabilidades de ganar, es la que nos da más posibilidades de cambiar el mundo hacia bien”, ha sentenciado.