Qué criterios deben usarse y tenerse en cuenta para el análisis de las actividades de los nuevos agentes audiovisuales o vloggers, esa es la pregunta que motivó a la apertura de una consulta pública que acaba de abrir la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) de España. El plazo para remitir observaciones finalizan el primero de marzo próximo.
En el documento se especifica que vloggers es la definición que se ha venido utilizando a nivel europeo y que de forma general engloba a los creadores de contenido que publican dicho contenido en Internet. Estos, agrega, “tienen una amplia presencia en el mercado audiovisual, tanto a nivel publicitario como de consumo”. La idea, en este contexto, es “ahondar en la transparencia de su actividad”.
El desarrollo tecnológico modificó los hábitos de consumo e incrementó la presencia y relevancia de nuevos agentes, expone la CNMC y agrega que, con esta consulta, abre las puertas para tener un mayor conocimiento de las actividades que realizan. Esto le permitirá, entre otros objetivos, favorecer la presentación de denuncias contra prácticas no permitidas.
Entre las motivaciones aparecen algunos puntos como argumentos para defender por qué es necesario revisar a la actividad de estos agentes: el servicio prestado es un actividad económica; el agente audiovisual es responsable editorial; el servicio está destinado al público en general; hay distribución de contenido; se distribuyen programas audiovisuales y su función es educar, informar o entretener, entre otros.