Entidades brasileras presionan al Congreso por urgencia en la aprobación del régimen de Centros de Datos
Brasscom estima un potencial de 70.000 millones de dólares en inversiones hasta 2030 y advierte sobre el riesgo de que Brasil pierda proyectos frente a Estados Unidos, Chile y Singapur
Asociaciones del sector de tecnología, telecomunicaciones e industria iniciaron una movilización para acelerar la aprobación de la Medida Provisional nº 1.318/25, que crea el Régimen Especial para Equipos de Data Center (ReData), que corre el riesgo de perder vigencia si no se convierte en ley pronto.
En un manifiesto conjunto, las entidades insisten en que la medida es estratégica para atraer inversiones en infraestructura digital y piden que el tema sea analizado de forma urgente y separada del proyecto de ley que trata de la regulación de Inteligencia Artificial. Sin embargo, los trabajos en el Congreso, que sigue en receso, solo se reanudarán el 2 de febrero.
Las asociaciones firmantes del manifiesto son la Asociación Brasilera de Data Centers (ABDC), Asociación Brasileña de Infraestructura e Industrias Básicas (ABIDB), Asociación Brasileña de Empresas de Software (ABES), Asociación Brasileña de Inteligencia Artificial (ABRIA), la Asociación de Empresas de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y Tecnologías Digitales (Brasscom), Conexis, entre otras.
El grupo argumenta que el ReData tiene un enfoque económico y de infraestructura, con incentivos fiscales orientados a la instalación de equipos de Centros de Datos, mientras que la regulación de IA (que ya lleva cinco años en tramitación) involucra debates más amplios sobre derechos, responsabilidades e impactos sociales. En la evaluación de las asociaciones, la tramitación conjunta puede retrasar ambos temas y comprometer decisiones de inversión que dependen de mayor previsibilidad regulatoria.
Otro punto central del manifiesto es el déficit brasileño en la balanza de servicios de computación e información, que, según las entidades, llegó a 7,800 millones de dólares hasta noviembre de 2025, por encima de los 6,800 millones registrados en todo el año 2024. Para el sector, ampliar la capacidad computacional instalada en el país ayudaría a retener parte de esos gastos, fortalecer la autonomía tecnológica y posicionar a Brasil como polo regional de procesamiento de datos.
El llamado ocurre en un contexto de disputa internacional por inversiones en Centros de Datos. En América Latina, Brasil lidera el mercado regional con cerca de 41% de las inversiones, pero compite directamente con México y Chile, que también vienen atrayendo grandes operadores de infraestructura digital, además de Colombia y otros mercados emergentes que buscan posicionarse como hubs regionales.
Estos países disputan proyectos de gran porte con base en factores como costo de energía, entorno regulatorio, incentivos fiscales y conectividad internacional.
A nivel global, la carrera por capacidad de Centros de Datos es liderada por Estados Unidos y China, pero mercados emergentes pasaron a competir por nuevas inversiones, especialmente vinculadas a la Nube y la Inteligencia Artificial.
En este escenario, las asociaciones brasileñas defienden que el ReData puede reducir desventajas locales, al crear un régimen tributario más favorable para equipos y reforzar la seguridad jurídica para proyectos de largo plazo.
Según Affonso Nina, presidente de Brasscom, la no aprobación del régimen puede alejar un volumen relevante de capital previsto para los próximos años. “Estimamos un potencial de aproximadamente 70,000 millones de dólares hasta 2030 con la aprobación del ReData. Sin el régimen, Brasil tiende a volverse estructuralmente más caro para implantar Centros de Datos en el ciclo actual de asignación de capital, perdiendo proyectos frente a jurisdicciones con menor costo efectivo de inversión”, afirmó a DPL News.
De acuerdo con él, mercados como Estados Unidos, Chile, Singapur y Colombia aparecen hoy como destinos más competitivos. “Brasil deja de captar capacidad computacional estratégica justamente en el momento de fuerte expansión de la demanda, mientras naciones competidoras presentan condiciones que igualan o superan el benchmark de costo”, dijo.
Nina añadió que hay inversiones represadas a la espera de definición regulatoria. “Hay proyectos esperando las medidas vinculadas al ReData para avanzar en Brasil. La falta de previsibilidad reduce la probabilidad de cierre de business cases, sobre todo para proyectos intensivos en capital, como Centros de Datos hyperscale y grandes campus de colocation”, explicó.
Según él, en esos casos, decisiones globales de CAPEX son sensibles a diferencias porcentuales de costo entre países, lo que puede llevar a la reorientación del pipeline incluso antes de anuncios formales.
El manifiesto también destaca que la MP prevé criterios de sostenibilidad ambiental, punto considerado estratégico para alinear la expansión de la infraestructura digital con la matriz energética renovable brasileña. Las entidades piden la instalación inmediata de la comisión mixta para analizar la medida, la separación formal de la tramitación en relación con el proyecto de IA y la priorización de la votación en ambas Cámaras del Congreso, para evitar que la MP pierda vigencia.