Energía, capital y liderazgo público: las claves para que América Latina no quede fuera de la revolución de la IA
Madrid, España. El panel “Oportunidades de la IA para los gobiernos, las empresas y la sociedad” en Digital Summit Latam 2026 reunió miradas complementarias sobre el presente y el futuro de la Inteligencia Artificial en la región. Con representantes del sector privado, la industria tecnológica y el ámbito público, el debate dejó en claro que la IA no es sólo una herramienta tecnológica, sino un factor estructural que redefine modelos productivos, capacidades estatales y hasta la confianza social.
Plamen Russev, fundador y miembro ejecutivo de la junta directiva de Webit puso el foco en un punto estratégico: la energía. “El poder de cómputo que necesita la IA no existe sin energía”, subrayó, al tiempo que planteó que Europa y América Latina podrían complementarse en ese terreno. Cuestionó además que la regulación europea esté actuando como freno al desarrollo de la IA y alertó sobre la falta de capital y de confianza: “La confianza sustenta el futuro que podemos construir”, afirmó, marcando distancia frente a sistemas entrenados con datos opacos y propensos a alucinaciones.
Desde la perspectiva empresarial, Juan Santiago, CEO y fundador de Santex, sostuvo que la IA está avanzando porque resuelve problemas concretos, pero llamó a reflexionar sobre el impacto humano de esa adopción acelerada. “Un empresario te dice que va a poner un robot para reemplazar a un trabajador, ya que no hace juicio laboral, pero como sociedad tenemos que preguntarnos ¿qué estamos fomentando?”, planteó. A su juicio, muchas organizaciones aún no incorporan la IA en el corazón de su negocio, sino que su uso queda en manos de empleados de manera aislada. El verdadero desafío, dijo, es integrar la IA en el core business y discutir qué entendemos por progreso y cuáles son los motores que guían a la humanidad en esta nueva etapa.
En representación del sector público, Martín Ozores, interventor del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) de Argentina, destacó el trabajo del organismo en materia de capacitación y desarrollo de capacidades. Más de 250 colaboradores completaron instancias formativas en IA y, a través de un convenio con la Universidad Austral, avanzan en un proyecto de control del espectro radioeléctrico apoyado en esta tecnología. “Para nuestro organismo la IA es una herramienta fundamental”, señaló, remarcando que el objetivo es consolidar un ecosistema institucional preparado para aprovechar sus oportunidades.
La mirada regional estuvo a cargo de Raúl Echeberría, director ejecutivo de la Asociación Latinoamericana de Internet (ALAI), quien llamó a “abrazar la innovación” sin desconocer los riesgos. “Que los miedos a la incertidumbre no nos paralicen”, enfatizó. Para América Latina, el reto pasa por aumentar las inversiones públicas y privadas, fortalecer el liderazgo del sector público y generar condiciones para que las startups puedan escalar. En la misma línea, José Ruiz, líder de Desarrollo de Negocio de Seguridad de IndraMind, sostuvo que la IA implica una transformación de escala revolucionaria y que las instituciones que la adopten sólo como complemento no aprovecharán su potencial. El consenso final fue claro: la región necesita ambición estratégica, capacidades propias y una conversación madura sobre regulación, productividad y posicionamiento global si quiere ser protagonista en la era de la Inteligencia Artificial.