El Economista Lilia González
Desaparecer los órganos reguladores económicos autónomos, como lo plantea el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, enviaría una señal a los mercados internacionales de que en México se ha puesto en marcha un retroceso democrático importante y de riesgo para las inversiones extranjeras, así como un golpe a los consumidores por quedarse desprotegidos, al no contar con reguladores de competencia, telecomunicaciones o energía, alertó Claus Von Wobeser, presidente de la Cámara de Comercio Internacional México (ICC, por sus siglas en inglés).
Miguel Flores, presidente de la Comisión de Competencia Económica de la ICC, afirmó que desaparecer a la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) y al Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) tendrá un impacto negativo entre los consumidores mexicanos ya que, desde su creación en el 2014, “sus beneficios sociales ascienden a los 20,500 millones de pesos en 37 casos principales resueltos; mientras que han supervisado transacciones comerciales por casi 13 billones de pesos, además de puesto reglas claras y dado certeza en los mercados”.