El ingreso de vehículos eléctricos no despegó con el ímpetu que se esperaba por dos factores: los modelos no incluyen llanta de repuesto y el cobro del Impuesto al Valor Agregado (IVA).
“La principal barrera es el cobro del IVA”, indicó José Roberto Renderos, gerente regional de Nissan.
La actual ley, aprobada en septiembre de 2020, exime el IVA a la importación de vehículos eléctricos o híbridos nuevos por 10 años. En 2022, los diputados aprobaron una reforma para exonerar también a las estaciones de recarga y flexibilizó las exigencias para las baterías, que pueden ser usadas y con hasta siete años de fabricación.