El rotundo NO de AMLO para bajar precios del espectro

El sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) pasará a la historia, en el sector de las telecomunicaciones, como aquél que prefirió darle prioridad a la recaudación en el corto plazo, que planear un proyecto que hubiera permitido incluso generar mayor bienestar para los mexicanos en temas de conectividad.

Me refiero específicamente a los altos costos del espectro que prevalecen y que prevalecerán en México por lo menos un año más, el que le queda a AMLO al frente del gobierno federal y el que heredará al presidente o presidenta entrante.

Y es que en el Proyecto de Paquete Económico y Presupuesto, el gobierno de México ya bajó su carta, la cual dice que los concesionarios deberán pagar por los derechos anuales lo mismo que pagaron en 2023.

En la historia de las telecomunicaciones en México, se recordará que en el sexenio de López Obrador uno de los tres principales operadores de servicios móviles, Telefónica, devolvió la totalidad del espectro que tenían asignado, debido a que para ellos no fue rentable pagar 4 mil 500 millones de pesos al año por concepto de derechos.

Con ello, el gobierno de México hoy recauda cero pesos por el espectro que tenía la empresa española y que actualmente se encuentra en desuso. Efectivamente, el gobierno federal prefirió percibir cero pesos a disminuir el costo anual y tener algún ingreso.

AT&T México, que por cierto, es quien actualmente renta su espectro a Telefónica para que los usuarios de la española puedan tener servicio, también ya comenzó a regresar espectro, e incluso su CEO, Mónica Aspe, advirtió que podrían devolver más y que no participarían en licitaciones si los altos costos permanecen. La empresa que encabeza Aspe paga de manera anual 7 mil 677 millones de pesos por el espectro que tiene asignado.

Incluso se ha especulado que AT&T podría salir del mercado mexicano, pues ha sido reciente que sus estados financieros reportan números positivos, pero a lo largo de años, desde su llegada en 2015, tenían un balance negativo.

Por si lo anterior fuera poco, el sexenio de AMLO también se va a llevar la medalla de aquél que por no disminuir precios del espectro, tuvo como consecuencia una licitación en la que sólo se asignaron tres de 42 bloques de espectro ofrecidos. Sobre ello, el IFT estimó que el costo en recaudación por el espectro desierto es de 614 millones de pesos por pago inicial, más mil 392 millones de pesos anuales de derechos que no se recaudarán.

Incluso, el IFT ha tenido que posponer la licitación de espectro para 5G, que tenía planeada para este año, pues corre el riesgo de quedar desierta.

El presidente de México dijo en su Quinto Informe de Gobierno, presentado el pasado 1 de septiembre, que para marzo del 2024 el 94 por ciento de los mexicanos tendrá acceso a Internet. De acuerdo con las cifras de la reciente Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2022, en el país 78.6 por ciento de las y los mexicanos tienen acceso a la banda ancha.

La reciente afirmación de AMLO significa que en un año la conectividad deberá crecer por lo menos 15.4 puntos porcentuales, lo que resulta inverosímil.

La brecha digital no se cerrará en este sexenio, porque esta no se trata siquiera de un tema de cobertura, sino de acceso a dispositivos e incluso educación digital.

Las empresas estatales, como CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos, o la Red Compartida, proyecto que tuvo un rescate del Estado, no son garantía para cumplir con el derecho constitucional de acceso a banda ancha.

En los próximos meses escucharemos muchas mentiras y promesas. Y una de ellas será que el gobierno federal logró garantizar el acceso a Internet a todos los mexicanos, pero en este sector parece que durante todo el sexenio se trató de ir en retroceso.