Reforma Jorge Fernando Negrete P.
La Organización Mundial de la Salud, estima que “de 87 mil mujeres que fueron asesinadas globalmente más de la mitad murieron a manos de sus parejas o miembros familiares”
Esa noche, mi hermana y yo comenzamos un largo viaje y diálogo que comenzó injusto para ambos. Ella depositada en una cama distinta a la suya por incómoda, fría, de metal y cubierta de plástico. Yo, frente a ella parado, sin el valor de preguntarle nada, expectante e invadido por el desconsuelo. Ambos secuestrados por una dimensión tóxica, sin nombre donde no existía el tiempo, nos faltaba espacio, sobraba la náusea y se extinguía la vida. Sus ojitos extrañados miraban hacia ningún lado y ahí, comenzó nuestra comunicación. Sin palabras me reveló que confió en la humanidad, como siempre, en alguien con quien generó vida y más de una década atrás, abandonó. Me recordó que con él conoció un amor extraño habitado por el chantaje, los celos, la culpa, la ofensa, el control y la violencia verbal: que con frecuencia tuvo miedo.
Organismos internacionales y ONG,s consideran que 35 por ciento de las mujeres en el mundo ha sufrido violencia física y/o sexual por parte de un compañero sentimental o violencia sexual por parte de otra persona distinta a su compañero sentimental en algún momento de sus vidas. Otros organismos, sostienen que hasta 70 por ciento de las mujeres ha experimentado violencia física y/o sexual por parte de un compañero sentimental durante su vida.
Sus ojos no dejaban de hablar, me dijeron que fue agredida con un poder y fuerza física brutal, con violencia extrema, que tenía dolor, que no sabía qué hacer, que estaba confundida, que pensó defender la vida hasta el grado de contener sus propias lesiones y sus consecuencias, que en esos instantes pensó en su hija, en su familia, en la soledad que empezaba a sentir, que estaba entrando en un mundo distinto al suyo.
La Organización Mundial de la Salud, estima que “de 87 mil mujeres que fueron asesinadas globalmente más de la mitad murieron a manos de sus parejas o miembros familiares”. Lo que quiere decir que 137 mujeres alrededor del mundo fallecen a diario por el ataque de un miembro de su familia. Más de un tercio (30 mil) de las mujeres asesinadas fueron exterminadas por su actual o ex pareja.
Le prometí que no la abandonaría, que haríamos juntos este viaje hasta que recuperara la presencia de nuestros padres y su hija. Que la sacaría de esa dimensión donde el dolor y la soledad se alimentan de la esperanza ajena.
Hemos abandonado a las mujeres. Soy parte de un sistema que invisibiliza a las mujeres. Reconozco que mi lenguaje, cultura y decisiones son parte de un modelo donde hombres y mujeres somos culpables de la atribución de un poder ilegítimo al hombre y estamos convencidos de ello. En el mundo de hoy, en el universo digital, hay violencia contra las mujeres por medio de Internet, como el acoso digital, la extorsión sexual, o el porno vengativo, la humillación y la amenaza, la violación de la privacidad y de la intimidad digital.
Ella era valiente y jamás evadía los retos de la vida. Por eso lo vio. Nunca imaginó que el odiaba a las mujeres y venía dispuesto a robarle su vida y a evadir a la justicia de hombre, tomando la propia.
Una brillante mujer que estudió ciencias en la UNAM, hizo su posgrado fuera del País, emprendedora y extraordinaria madre, acabó su vida en un parque público siendo noticia de la prensa roja que robó su nombre e intimidad sin consentimiento para vender más. El medio, la policía y el hospital, violaron el derecho a la intimidad y datos personales, exponenciando la cadena de violencia de género.
Al final de nuestro recorrido nocturno, ella me enseñó que se puede transformar el odio, la ira y la furia en amor, en flores y cantos, en reconciliación íntima y responsabilidad pública en contra de la agresión a las mujeres. Sus amigos y familia crearon un jardín de flores para ella, y los míos, me obsequiaron sus palabras. Mi hermana logró incluso, que aquellos con quien debato públicamente, me recordaran que antes somos amigos y la banalidad de nuestro foro nos arrebata el fecundador espacio de la coincidencia.
Twitter @fernegretep
Hermano de Alejandra Margarita
