El gobierno chino está enviando funcionarios a 100 corporaciones locales, incluida Alibaba, en un esfuerzo para ejercer una mayor influencia sobre el sector privado, en el marco de una agitada economía a causa de la guerra comercial con Estados Unidos, publicó Bloomberg.
Hangzhou, en la provincia oriental de Zhejiang (considerada la cuna de las empresas privadas modernas), está asignando representantes de asuntos gubernamentales para facilitar la comunicación y acelerar los proyectos, dijo el gobierno de la ciudad en su sitio web.
El gobierno de Hangzhou explicó que la iniciativa tenía como objetivo suavizar el flujo de trabajo entre los funcionarios, las empresas y fabricantes de alta tecnología de China. Pero la medida podría percibirse también como un esfuerzo por controlar a un sector no estatal. China ya había incluido funcionarios en compañías de Internet, para atender la prevención de delitos y la eliminación de rumores falsos.
“Entendemos que esta iniciativa del gobierno de la ciudad de Hangzhou tiene como objetivo fomentar un mejor entorno empresarial en apoyo de las empresas con sede en Hangzhou. El representante del gobierno funcionará como un puente hacia el sector privado y no interferirá con las operaciones de la compañía”, dijo Alibaba en un comunicado.
“Podrían estar verificando si las unidades del partido comunista están trabajando efectivamente dentro de las compañías”, dijo Paul Gillis, profesor de la Escuela de Administración Guanghua de la Universidad de Pekín, que citó Bloomberg.
El gobierno exige, entre otras cosas, que las empresas privadas de escala establezcan y mantengan una sucursal del Partido. Por este motivo, tiempo atrás ejecutivos extranjeros dijeron a Reuters que han estado bajo una creciente presión por permitir que representantes del partido tengan más influencia sobre las operaciones comerciales.