El Financiero Mauricio Schwartzmann,
El mundo de los pagos es dinámico, está en constante cambio y sin duda es parte de la vida diaria de los consumidores. Hace más de 20 años era impensable realizar trámites o solicitar algún tipo de producto o servicio financiero sin acudir a una sucursal bancaria. Hoy, con el auge del Internet, su consistente avance y la digitalización, más de 2 mil 300 millones de personas a nivel global son usuarios de la banca digital. En tan solo diez años México incrementó más de 50 millones(1) de usuarios que ingresan desde un sitio web y más de 70 millones(1) desde un dispositivo móvil.
Estas cifras son la muestra de lo que nos espera en términos de la digitalización, el intercambio de valor y el acceso a experiencias inteligentes que atraviesan el mundo físico. Las soluciones tecnológicas como la biometría, la tokenización –proceso que permite proteger datos sensibles al sustituirlos por un criptograma como por ejemplo un token–, el open banking, entre otros, son la puerta de entrada para construir el futuro de los pagos en este nuevo ecosistema sostenible, conectado, digitalizado e inclusivo.