Excélsior Paul Lara
Este fin de semana se dio a conocer que el servicio Novi, de Meta, se eliminará gradualmente. Este programa piloto, un servicio de transferencia de dinero del gigante de las redes sociales que utiliza una billetera de criptomonedas del mismo nombre, dejará de operar el 1 de septiembre. Sirvió como prueba en Guatemala y partes de EU cuando se lanzó en octubre de 2021.
Según se lee en el blog de Novi: “Hemos hecho que sea más fácil para usted obtener su saldo restante y descargar su información”. Otra página en el sitio alienta a los usuarios a retirar saldos “lo antes posible”.
Hay que señalar que la eliminación gradual de Novi era algo un tanto esperado. A principios de este año, Meta y sus socios cancelaron Diem, un proyecto de criptomoneda relacionado que se lanzó bajo el nombre de Libra, en 2019, cuando Meta todavía se llamaba Facebook. En otro golpe a los planes, David Marcus, uno de los ejecutivos detrás del impulso de Meta hacia las criptomonedas, dijo el año pasado que dejaría la compañía para dedicarse a proyectos empresariales.
El proyecto Libra-Diem-Novi recibió poco apoyo en su breve historia. Los socios se marcharon, los detalles cambiaron y los legisladores en EU criticaron los planes, pues no les agradaba la idea de que una empresa así llevara dinero de la población. El CEO, Mark Zuckerberg, finalmente cambió su interés al metaverso y el fin de los planes criptográficos parecía inevitable.
Diem no era en realidad la criptomoneda de Facebook. Fue un proyecto de la Asociación Diem, que Facebook cofundó originalmente como la Asociación Libra. Ésta habría servido como su autoridad monetaria. El proyecto fue diseñado para “empoderar a miles de millones de personas” y los organizadores citaron a mil 700 millones de adultos sin cuentas bancarias que habrían podido usar la moneda. Por supuesto, Facebook tenía su propio interés en el dinero digital, que es anterior a Diem. La red social manejó una moneda virtual, llamada Créditos, durante unos cuatro años, como una forma de realizar pagos en los juegos dentro de Facebook.
Zuckerberg ha dicho que enviar dinero en línea debería ser tan simple como enviar fotos. Diem fue diseñado para que sea más fácil y económico para las personas transferir dinero en línea, lo que también podría atraer a nuevos usuarios a la red social. Zuckerberg ha reconocido que hacer que las personas usen criptomonedas probablemente beneficiaría a Facebook, al hacer que la publicidad en la red social sea más deseable y, por lo tanto, más costosa. Meta era uno de los miembros de la Asociación Diem, la cual esperaba crecer a 100 miembros, la mayoría de los cuales aportarían 10 millones de dólares. Cada miembro tenía el mismo voto, por lo que
Meta, técnicamente, no tenía más voz sobre las decisiones de la asociación que cualquier otro miembro. Dicho esto, Meta jugó un papel importante en las fases iniciales del proyecto.
Una cuarta parte de los 28 miembros fundadores se retiraron antes de la reunión inaugural de la asociación en Ginebra. Los que salieron incluyeron PayPal, eBay, Stripe y los gigantes de servicios financieros, Visa y Mastercard. Las salidas fueron grandes pérdidas porque esos miembros aportaron experiencia en tecnología de pagos y transferencias.
¿Cómo se parecía a otras criptomonedas, como bitcoin y ether? Como ellos, Diem habría existido completamente en forma digital. Sin billetes físicos ni monedas. Y, al igual que otras criptomonedas, las transacciones de Diem debían registrarse en un libro mayor de software, conocido como blockchain. Diem se vincularía al dólar estadunidense, un formato ampliamente conocido como moneda estable. Eso contrasta con bitcoin, ether y algunas otras criptomonedas que no están respaldadas por nada y oscilan salvajemente en respuesta a la especulación.
Inicialmente, el plan era usar una canasta de activos para anclar el valor de la criptomoneda. La asociación no dijo cuáles habrían sido esos activos, pero indicó que estarían denominados en las principales monedas mundiales, como el dólar y el euro, que no fluctúan intensamente día a día. La asociación habría comprado más de los activos subyacentes para crear, o “acuñar”, el nuevo Diem, cuando la gente quería más criptomonedas. Cuando las personas cobraron, la asociación habría vendido esos activos y “quemado” a Diem.
Meta y su red social Facebook no tienen una gran reputación en materia de protección de la privacidad, y si a eso se le suma la caída de la asociación, pues todo se alineó para que su billetera desapareciera.