martes, enero 24, 2023
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El alcance planetario de Elon Musk

El Economista Jorge Bravo

Muchos políticos se han deslumbrado por la figura de Elon Musk. En muy poco tiempo se convirtió en la persona más acaudalada del orbe, con una riqueza de más de 219 mil millones de dólares, superando a Jeff Bezos de Amazon, el francés Bernard Arnault (LVMH) y Bill Gates de Microsoft.

Musk ha llamado la atención por la innovación de Tesla, vehículos eléctricos cuyas baterías utilizan litio; por SpaceX, que diseña, fabrica y lanza al espacio cohetes reutilizables, capaces de regresar a la Tierra; y recientemente por la compra de Twitter por la estratosférica cifra de 44 mil mdd.

Otra compañía del empresario estadounidense es Starlink, un servicio global de Internet satelital con presencia en América Latina en Brasil, Colombia, Chile, México y República Dominicana. Tiene una constelación inicial de 3 mil satélites de órbita terrestre baja desarrollados por SpaceX. El servicio también llegará a Argentina, Panamá, Ecuador y otros países de la región.

El satélite es una tecnología complementaria de las redes fijas y móviles que no llegan a zonas alejadas. Alcanza lugares remotos y zonas rurales para cerrar la brecha digital y conectar industrias que de otra manera no tendrían Internet: cruceros, aviones o instalaciones petroleras en altamar.

Starlink se ofrece en México por 1,100 pesos al mes (inicialmente el precio fue de 2,299) y un pago único inicial de 6,300 pesos (antes eran 14,300) por la antena, el router WiFi y demás aditamentos.

La empresa Ookla, a través de la aplicación Speedtest, realizó una prueba de velocidad y Starlink obtuvo una velocidad de descarga promedio de 141.94 Mbps, muy superior a la de sus competidores satelitales, que no superaron los 20 Mbps, e incluso superior a redes de Internet fijo.

La mayor velocidad de Internet de Starlink se logra por una mayor cercanía de los satélites ligeros de órbita baja con la Tierra, 550 kilómetros, en comparación con los 36 mil kilómetros de los satélites geoestacionarios de otras compañías.

En junio de 2021, Starlink obtuvo del Instituto Federal de Telecomunicaciones una concesión por 10 años para la emisión y recepción de Internet satelital. La Unión Internacional de Telecomunicaciones ha establecido que las empresas de satélites deben obtener autorizaciones locales para operar. Según datos del IFT a junio de 2021, las conexiones satelitales en el país representaron 0.09% del total. Otros proveedores del servicio son Viasiat, Hughes Net, Dish y Globalsat.

En noviembre de 2018, SpaceX recibió la aprobación de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos para desplegar 7,518 satélites de banda ancha, operables en un espectro radioeléctrico que no se había utilizado previamente para comunicaciones comerciales: la banda V en órbita terrestre baja (VLEO). Intentos previos de desplegar constelaciones de satélites de órbita baja para Internet de bajo costo fracasaron. El caso más sonado fue el de One Web.

Aunque la tecnología lo permite por el alcance de su huella, la expansión y el lanzamiento de Internet satelital en otros países no es sencilla porque no está garantizado el retorno de la inversión. SpaceX esperaba obtener ingresos de Starlink por más de 30 mil millones dólares en 2025, mientras que los ingresos por lanzamientos alcanzarán 5 mil mdd el mismo año.

La solicitud de SpaceX a la FCC en 2017 estuvo acompañada de documentos para aclarar su plan de mitigación de desechos espaciales. La empresa se comprometió a “un plan de operaciones para la salida ordenada de la órbita de satélites que se aproximan al final de su vida útil (de 5 a 7 años), una velocidad mucho más rápida de los estándares internacionales. Los satélites saldrán de su órbita por propulsión trasladándose a una órbita desde la cual volverán a ingresar a la atmósfera de la Tierra en aproximadamente un año después de completar su misión”.

Starlink ha sido criticada por la contaminación lumínica de sus satélites. Desde el lanzamiento de los primeros lotes en mayo de 2019, la empresa ha recibido cuestionamientos de astrónomos porque la gran cantidad de satélites ha perjudicado la calidad de sus observaciones. El 6 de diciembre de 2019, la presidenta de SpaceX, Gwynne Shotwell, declaró que “desea que la gente admire los satélites de Starlink, sin perderse la Luna o el resto de planetas del sistema solar”.

La compañía comenzó a probar en enero de 2020 un recubrimiento especial en la cara inferior de un satélite del tercer lote llamado DarkSat, para hacerlo menos reflectivo y mitigar la contaminación lumínica no prevista en la fase de diseño. El problema es que al disminuir su reflectividad hasta 50%, las características de disipación térmica del satélite se ven perjudicadas, así como su vida útil.

En el marco de la Cumbre de las Américas, el presidente dominicano Luis Abinader visitó las instalaciones de SpaceX en Los Ángeles, porque Starlink había solicitado las aprobaciones regulatorias para operar en el país caribeño.

Cuando Starlink radicó una solicitud para operar en Colombia, desde el gobierno se informó que se logra “fortalecer el mercado del país gracias al nuevo régimen satelital“. En enero de 2022, la Agencia Nacional de Telecomunicaciones de Brasil aprobó las operaciones de Starlink para satélites no geoestacionarios hasta 2027.

El Ministro de Comunicaciones de Brasil, Fábio Faria, dijo que la conectividad proporcionada por los satélites Starlink tiene una velocidad superior a la de otras empresas. El ministro abordó el asunto en una audiencia en la Cámara de Diputados el 14 de junio de 2022. Fue llamado por cuatro comisiones para esclarecer el acuerdo para conectar 19 mil escuelas en zonas rurales y monitorear la Amazonia.

El ministro Faria explicó que “la única empresa que tiene un láser y detecta el ruido de la motosierra [que deforesta la selva] es Starlink”.

En abril de 2022, SpaceX donó 3,667 de las 5 mil antenas Starlink que Estados Unidos entregó a Ucrania. Musk donó las cuotas por servicio de Internet que Ucrania debía pagar. Hasta octubre su empresa había donado 80 millones de dólares a Ucrania. El país en guerra cuenta con 22 mil antenas de Starlink y se sumarán otras 10 mil financiadas por países europeos.

Musk es dueño de la red social más influyente, capaz de moderar la conversación mundial, y tiene la constelación de satélites con el Internet más veloz, capaz de conectar, comunicar y observar todo lo que ocurre en el planeta y más allá, incluidos los lugares más recónditos y los territorios en guerra.

Twitter: @beltmondi

Jorge Bravo
Jorge Bravohttps://digipolis.wordpress.com/
Jorge Bravo es Director General en Digital Policy & Law. Presidente de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi).

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