Un estudio de DE-CIX muestra que nueve de cada diez veraneantes declara conectarse a Internet, con datos móviles como método principal (55,6%). El Wi-Fi en alojamientos cubre el 20,4% y las tarjetas SIM locales el 11,2%. Solo el 5,8% usa el Wi-Fi público, mientras un 7% no se conecta o no viaja.
Estas cifras reflejan que la red móvil sigue siendo el método preferido, independientemente del destino. La variedad de opciones apunta a una gestión activa del consumo de datos según el entorno. El bajo uso de Wi-Fi público apunta a inquietudes sobre la seguridad en redes abiertas.