Entre sitios web, redes sociales y aplicaciones móviles, los usuarios pasamos gran parte de nuestro día conectados a internet. Al estar en línea podemos acceder a contenido informativo, de entretenimiento, y a varios servicios útiles, pero también podemos ser víctimas de cibercriminales que aprovechan estos espacios para vulnerar nuestra privacidad y datos personales.
Las estafas por internet son cada vez más comunes e incluso creativas, diseñadas para engañarnos y que revelemos nuestras contraseñas, ubicaciones y fotos para luego usar esa información para acceder a nuestras cuentas bancarias, de redes sociales o tomar control total de nuestros smartphones.