El uso de sistemas de Inteligencia Artificial (IA) se ha acelerado en los últimos años, lo que también supone varios retos. Uno de ellos es su aplicación para cometer fraudes.
Los casos de estafas relacionados con imágenes, videos o audios manipulados con técnicas de Inteligencia Artificial (conocidos como deepfakes) se han disparado entre 2022 y 2023 en países de todo el mundo. Lo dice un reciente informe de la empresa inglesa Sumsub, proveedora de verificación de identidad.