Desregulación de la TV de paga en Brasil: qué cambió realmente tras la decisión de Anatel

La decisión cautelar del Consejo Directivo de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) sobre el Servicio de Acceso Condicionado (SeAC) alivió parte de las obligaciones que recaían exclusivamente sobre las operadoras de TV de paga, en contraste con las plataformas de streaming. El movimiento, articulado en el voto-vista del consejero Alexandre Freire, representa la primera flexibilización concreta del modelo de 2011, considerado obsoleto ante el ascenso del audiovisual en línea.

En conversación con DPL News, Freire enumeró cada uno de los aspectos. En la práctica, la cautelar suspende una serie de reglas administrativas y de atención que antes eran exclusivas del SeAC. Entre ellas:

  • guardar historial de atenciones por tres años;
  • ofrecer atención presencial en tiendas de socios;
  • registrar previamente las ofertas en la Anatel antes del lanzamiento;
  • mantener la divulgación de promociones finalizadas por tres años;
  • comunicar con 30 días de antelación ajustes o fin de contratos;
  • mantener una defensoría propia e independiente;
  • respetar un intervalo mínimo de 12 meses entre ajustes;
  • participar en sistemas de medición de calidad determinados por la Anatel.

Según el consejero, estas exigencias creaban un desequilibrio competitivo, ya que no se aplicaban a las plataformas de streaming, hoy principales competidores de la TV por suscripción.

A pesar de la flexibilización, los derechos esenciales del consumidor permanecen intactos, sobre todo en los combos que incluyen telefonía y banda ancha. Siguen vigentes puntos como la cancelación simplificada, la portabilidad, la impugnación de cobros y la suspensión de servicios en caso de morosidad, dentro de los plazos regulados.

“No se trata de ‘liberar todo’, sino de una flexibilización transitoria hasta que el Congreso y la propia Agencia actualicen el marco regulatorio audiovisual. El objetivo es dar oxígeno a los operadores para competir de forma más equilibrada con el streaming, preservando la supervisión y los derechos del usuario”, completó.

También durante su participación en una mesa del Panel Telebrasil 2025, Freire defendió la desregulación puntual de varios segmentos del ecosistema digital, dada la lectura contextual y contemporánea de las normas.

“Las agencias no deben omitir su papel de regular cuando las circunstancias fácticas así lo exijan, pero también deben, aún más, verificar el momento de actuar para desregular el mercado y promover el alivio regulatorio, principalmente en tiempos como el actual, en el que crisis financieras y pactos de modelos de negocio pueden comprometer significativamente una agenda económica positiva”, enfatizó.

Contexto

El SeAC fue creado por la Ley Nº 12.485/2011 para unificar las modalidades de TV por suscripción (cable, DTH, MMDS y TVA) bajo un mismo régimen regulatorio. Desde entonces, los proveedores convivían con un marco rígido de obligaciones que no alcanza a los servicios de video bajo demanda.

Paralelamente, el Ministerio de Cultura reforzó en junio que existe un compromiso para aprobar la llamada “Ley del Streaming” aún en 2025, con el objetivo de proteger la producción audiovisual nacional, la soberanía cultural y el sector independiente.

Uno de los proyectos centrales es el PL 2.331/2022, que se tramita junto al PL 8.889/2017, proponiendo reglas para las plataformas de Video on Demand (VOD), incluyendo la Contribución para el Desarrollo de la Industria Cinematográfica Nacional (Condecine) y una cuota de contenido nacional.