Toshiba, la icónica empresa japonesa, concluyó su andadura bursátil este miércoles al dejar de cotizar en las bolsas de Tokio y Nagoya, marcando así el fin de 74 años de presencia en los mercados financieros. Este hito sigue a la adquisición mayoritaria de la multinacional por un consorcio liderado por el fondo Japan Industrial Partners (JIP) en septiembre.
La consolidación de las acciones, aprobada por los accionistas de Toshiba a finales de noviembre, allanó el camino para su exclusión del mercado, estableciendo el 20 de diciembre de 2023 como la fecha oficial de cese de cotización. Este proceso consolidó al consorcio liderado por JIP como el único accionista, adquiriendo el 78,65% del capital de Toshiba a través de una oferta pública de adquisición (OPA) que ofreció 4.620 yenes por cada título, totalizando aproximadamente 2 billones de yenes (12.360 millones de euros).
La salida de Toshiba de la bolsa es un paso significativo después de años de desafíos económicos y escándalos financieros. En 2015, la empresa fue sacudida por irregularidades contables que la llevaron a considerar la escisión en tres empresas independientes, un plan que fue limitado a la segregación en dos firmas y finalmente rechazado por los accionistas en marzo de 2022. Posteriormente, Toshiba buscó inversores y, finalmente, aceptó la OPA de JIP en marzo de este año.