Desempeño bursátil de los formadores de ecosistemas digitales en 2023

A pesar de las elevadas tasas de interés y la persistente incertidumbre sobre su duración a causa de una inflación resiliente a la baja a nivel global y los consecuentes temores de una recesión, el mercado bursátil estadounidense protagonizó una sustantiva recuperación en 2023 después de pronunciadas pérdidas en 2022.

Los sectores tecnológicos y de telecomunicaciones, en especial el de Tecnologías de la Información, aportaron 71 por ciento del crecimiento en el valor de capitalización, a pesar de que protagonizaron gran parte de la caída registrada en 2022, recuperando su posición como el principal impulsor del mercado bursátil norteamericano.

Lo anterior fue catalizado por el entusiasmo de las promesas de la adopción y masificación en el uso de las plataformas de Inteligencia Artificial.

Los gigantes tecnológicos como Microsoft, Alphabet y Nvidia vieron cómo los precios de sus acciones se aceleraban al alza, sacando casi por sí solas al mercado de su marasmo posterior a la pandemia.

A tan sólo seis meses después de que Nvidia revelara al mercado su pronóstico de las utilidades que esperaba obtener del auge de la naciente Inteligencia Artificial, que apenas se había liberado al público a finales de 2022, dicho anuncio desencadenó un alza bursátil.

La empresa de chips demostró que el efecto anticipado era fundado al informar sus resultados del tercer trimestre que no sólo alcanzaron, sino que superaron las perspectivas de agosto de 2022.

Además, las previsiones de Nvidia para el cuarto trimestre indican un crecimiento de ingresos aún mayor con altos márgenes.

En el trimestre que finalizó en octubre, los ingresos se triplicaron interanualmente hasta alcanzar los 18,100 millones de dólares, superando los 16,000 millones previstos por Nvidia.

Una vez más, el segmento de Centros de Datos Cloud impulsó su explosivo desempeño con ventas 279 por ciento superiores que el año anterior, representando 80 por ciento de los ingresos totales.

Debido a un margen bruto de 74 por ciento, el beneficio neto alcanzó 9,200 millones de dólares, superando todo el beneficio acumulado en el año fiscal de 2022.

En agosto de 2023, el CEO de Nvidia, Jensen Huang, calificó este crecimiento como sostenible en medio de una transición industrial a largo plazo, con Centros de Datos por valor de mil millones de dólares por la adopción informática acelerada y de IA.

Nvidia tiene la intención de mantenerse en el epicentro. “Esto no es algo a corto plazo”, enfatizó, y en efecto no lo será.

La posición dominante no es a perpetuidad, es necesario seguir innovando para mantenerse en el mismo lugar relativo al resto de los competidores.

El diseñador de chips AMD se perfila como el competidor cercano de Nvidia esperando fragmentar el dominio de Nvidia en el mercado de procesadores para Inteligencia Artificial, que se prevé alcance 400,000 millones de dólares en 2027.

El chip H100 de Nvidia ha dominado el mercado, con una demanda que supera la oferta, dado que Amazon, Meta, Microsoft y Google los usan para desarrollar herramientas de IA Generativa.

Respecto de Intel, ha quedado rezagado y sin participación alguna en procesadores para IA, lo cual muestra que el otrora considerado dominante es igualmente sujeto a la competencia, que no se detiene ni se frena, tiene sus tiempos, y no es por causa de un regulador o planificador central que así lo haya determinado.

AMD espera que sus chips MI300 sean su producto más rápido en alcanzar ventas por 1,000 millones de dólares, un objetivo que cree que alcanzará a mediados de 2024.

Nvidia planea lanzar un nuevo chip H200 en 2024. El Director de Tecnología de Microsoft y el Director de Ingeniería de IA de Meta hablaron sobre cómo incorporarán el MI300 a sus trabajos de desarrollo de IA.

OpenAI, la startup de IA Generativa detrás de ChatGPT, también planea incorporar los nuevos chips de AMD en la última versión de su software de IA Tritón.[1]

Los sectores de Tecnología de la Información y servicios de comunicación representaron más de 70 por ciento del retorno del 26.3 por ciento del S&P 500 de 2023.

Sin estos dos sectores, el índice habría recuperado apenas 7.6 por ciento.

Las superestrellas tecnológicas (Apple, Microsoft, Nvidia, Amazon, Meta, Tesla y Alphabet) fueron responsables de aproximadamente 60 por ciento de las ganancias del índice de referencia, lo cual resalta la dependencia del alza bursátil en sólo unas emisoras concentradas en el sector digital.

Cabe señalar que el gigante del comercio electrónico, Amazon, y el fabricante de vehículos eléctricos, Tesla, registraron aumentos de 81 y 102 por ciento, respectivamente, en el precio de sus acciones en 2023, representando la mayor parte del rendimiento en el sector de consumo que sólo creció 16 por ciento, porque los consumidores recortaron gastos en otras áreas de consumo por la disminución en sus ingresos reales, dada la inflación y el aumento de las tasas de interés.

Para las principales empresas tecnológicas, vulgarmente conocidas como “Big Tech” y sus accionistas, 2023 marcó un regreso a la masiva creación de valor.

Con Tesla (102%) y Nvidia (239%) uniéndose a las multi citadas “Big Tech” como son Apple (48%), Alphabet (59%), Microsoft (57%), Meta (194%) y Amazon (81%).

Estas siete emisoras superaron dramáticamente el mercado en general, sobre todo con el asombroso repunte de 240 por ciento en el precio de las acciones de Nvidia, siendo la singularidad del año.

El fabricante de chips se benefició enormemente del auge de la IA y la expansión en el uso de los modelos masivos de lenguaje (LLM), con ingresos que se dispararon más de 100 y 200 por ciento, respectivamente, en los últimos dos trimestres del año.

Meta soportó la peor parte de la reacción de 2022 por sus ambiciones en lo que denominó “metaverso”, que a la fecha no supera una mera expectativa; a pesar de ello, en 2023 el precio por acción se triplicó acercándose al máximo que tuvo en 2021.

A pesar de las cuantiosas ganancias de 2023, los niveles de 2022 aún no han sido superados, dado que tres de las siete emisoras siguen estando por debajo de sus valoraciones de finales de 2021.

Tesla, Amazon y Alphabet terminaron 2023 con menor valor de mercado que hace 17 meses, con Tesla en particular quedando muy por detrás de sus máximos anteriores, todavía 30 por ciento por debajo, por primera vez superado en ventas por su rival chino BYD.

image 76

Mientras que para el sector de las telecomunicaciones la creación de valor de capitalización fue totalmente diferente a las emisoras “Big Tech”, ambos son sectores creadores de los “building blocks” de los ecosistemas digitales.

El Dow Jones Telecommunications Titans 30 Index, que incluye emisoras globales –entre ellas tres de EEUU, una de México y dos de España-, tuvo un retorno anual de 3.13 por ciento.

image 77

Fuente:

https://www.spglobal.com/spdji/en/indices/equity/dow-jones-telecommunications-titans-30-index/#overview

Alphabet, Amazon.com, Apple, Microsoft

image 78
image 79

La brecha entre el desempeño de las emisoras globales asociadas a servicios de telecomunicaciones y las emisoras tecnológicas asociadas a las plataformas y aquellas innovadoras en IA, muestran el rezago entre la rentabilidad del capital en ambos sectores debido, en primera instancia, a que el crecimiento del ARPU se ha erosionado por la inflación.

Además, la intensidad en la competencia en los mercados de servicios de telecomunicaciones fijas y móviles ha profundizado la erosión real de tales ingresos (aunque algunos no lo vean ni lo entiendan), con un costo de capital al alza debido a los niveles de tasas de interés.

El segundo factor no tan inmediato es la divergencia entre economías en la adopción, integración y una nueva etapa que todavía no termina de consolidarse comercialmente, donde los servicios de telecomunicaciones dejarán de ser sólo un intercambio bidireccional de datos para ser servicios empaquetados de un flujo permanente de datos procesados en la Nube entre cada usuario y múltiples agentes de análisis y proceso basados en IA en la Nube.

Sin duda, existen varias brechas que se están creando, sin que las anteriores se hayan cerrado, y que se ensanchan sin que los reguladores se percaten de ello, mientras sigan con una agenda de intervención antes que la desregulación generalizada de las telecomunicaciones.


[1] Financial Times, “AMD rolls out new rival to Nvidia’s AI chip”, 6 de diciembre de 2023.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies