La empresa de servicios financieros JP Morgan, en conjunto con Toshiba y la empresa de software y sistemas de red Ciena, afirman que demostraron con éxito la viabilidad de una poderosa red de encriptación desarrollada para soportar ciberataques cuánticos y capaz de admitir velocidades de datos de hasta 800 Gbps para aplicaciones de misión crítica.
Según los investigadores de las tres organizaciones, la red de distribución de clave cuántica (QKD, por sus siglas en inglés) es la primera solución que se ha probado matemáticamente para proteger de punta a punta las comunicaciones de la cadena de bloques Liink de JP Morgan, una aplicación Blockchain de misión crítica dirigida por los bancos del mundo.
JP Morgan es uno de los grandes defensores de la tecnología Blockchain para su uso en el sistema financiero, y el desarrollo de QKD llega en un momento importante en el que el mundo se prepara para la introducción de la computación cuántica.
Las computadoras cuánticas pueden procesar información y hacer cálculos matemáticos complejos a una velocidad radicalmente mucho más rápida que las computadoras actuales. Si bien el desarrollo de la computación cuántica se encuentra en pañales, su avance puede llevar a grandes adelantos para muchas áreas como la ciencia y la medicina, pero también conlleva riesgos significativos para la ciberseguridad.
La computación cuántica representa una gran amenaza para tecnologías como Blockchain y criptomonedas en el futuro. La razón es que la seguridad de la mayoría de los esquemas criptográficos se basa en problemas matemáticos que no pueden resolverse porque necesitan mucha potencia de cómputo y tiempo para lograrlo.
Sin embargo, con la llegada de computadoras cuánticas suficientemente potentes, estas podrán resolver en cuestión de minutos las claves de cifrado. En consecuencia, las redes criptográficas estándar de hoy en día serán propensas a ciberataques cuánticos, espionaje y robo de identidad digital, dejando al descubierto información confidencial.
Dado que la amenaza futura es tan grande, la red de encriptación QKD representa un gran avance “para defenderse de un posible ataque basado en computación cuántica, con garantías de seguridad basadas en las leyes de la física cuántica”, explica en un comunicado JP Morgan.