Reforma Jorge F. Negrete P.
A principios del siglo XXI, México se define bajo una conversación pendular política, saturada de ideología y una penetración compulsiva de tecnologías digitales que construyen nuevos paradigmas y realidades económicas, políticas, sociales y culturales.
Por un lado, hay un México de instituciones democráticas en crecimiento y, por el otro, la búsqueda por socavarlas. Por un lado, está la consolidación de la República o la entrada directa a una autocracia. Una sociedad de libertades o simulaciones y eufemismos políticos. Sea de derecha o de izquierda, la razón está de quien presente evidencia empírica para sostener políticas públicas, para medir el avance de nuestro país.
Nuestra democracia se ve presionada por la falta de visión digital para enfrentar al nuevo mundo digital que ya está aquí, y está siendo tomado por asalto por las grandes economías y bloques geopolíticos del mundo. La democracia, el estado de derecho y un Estado institucional sólidos podrán enfrentar con estructura y orden institucional, el embate y el impacto de las tecnologías digitales; pero, sobre todo, la presión internacional de la geopolítica que acompaña a la primera revolución digital de nuestro mundo, un mundo digital.
Aquí, nuevamente mis ideas sobre el nuevo diseño institucional del Estado digital mexicano:
- Crear la Secretaría de Transformación Digital, Innovación, Ciencia y Tecnología. Una secretaría que concentre las facultades para diseñar la visión de un México digital incluyente, competitivo e innovador, que combata la corrupción con tecnología y diseñe política digital para la salud, educación, cultura, medio ambiente, puertos, política industrial, agrotech, ciencia y tecnología. España, y decenas de países de Asia y Europa del norte, ya cuentan con estructuras de este tipo.
- Crear la oficina mexicana de protección de datos personales.
- Fortalecer las facultades del IFT y desaparecer la figura de preponderancia.
- Seguridad pública. En todo el país tenemos 180,000 cámaras de video para la seguridad pública. La CDMX tiene 75,000 cámaras. Sólo la Ciudad de Shenzhen, en China, cuenta con 22 millones de habitantes y tiene 2 millones de cámaras. Hay que incrementar por 10 esta tecnología.
- Servicios públicos. El 90% de todos los servicios públicos federales deben estar disponibles en un smartphone.
- Programa integral contra la corrupción y la transparencia en una app.
- Transformar las universidades públicas en los primeros campus virtuales del país.
- Crear en el Senado una Comisión de Legislación Digital que evalúe y analice el impacto de la tecnología digital.
- Diseñar una hoja de ruta o Agenda Digital, con una mirada a 20 años.
- Crear la Agenda Nacional de Inteligencia Artificial.
- Crear la Autoridad Nacional de Ciberseguridad.
- Crear el Programa Nacional de Inclusión Digital.
- Bajar los precios del espectro radioeléctrico y establecer obligaciones de cobertura rural.
- México: Hub digital de las Américas.
- México: capital latinoamericana de Data Centers. El espacio para la transformación digital.
- Programa estratégico de inclusión digital y conectividad para abatir la brecha digital en Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Michoacán en 2 años, de la mano de los operadores de telecomunicaciones. En 5 años estarán disfrutando de la economía digital más avanzada del mundo. Combatir la pobreza con conectividad.
- Política nacional incluyente, para masificar todos los sistemas de transporte por aplicación, en todas las ciudades del país: taxis, autobuses, patinetas, bicicletas, Metro, trolebús. Innovación como en San Francisco, Shenzhen, Seúl o Dubái.
- Política nacional de electromovilidad. Autos eléctricos, híbridos y los más altos estándares tecnológicos en Iberoamérica.
La política digital es el gran igualador de nuestra civilización. No hay herramienta de transformación social más importante que la Internet y las telecomunicaciones. Hay que combatir la pobreza y la asimetría social con conectividad y digitalización.
Presidente de Digital Policy & Law
X / @fernegretep