Reforma Jorge F. Negrete P.
Las 2 aceleradas lecciones que nos deja la geopolítica digital son: primero, que hay que dejar fuera la ideología, y segundo, trabajar rápido en operar soluciones de política pública y regulatoria en el mundo digital.
China tiene la historia de su lado y opera a largo plazo. Estados Unidos (EUA) tiene poco tiempo y Trump sólo dos años para cambios estratégicos y de economía digital. China ejecuta sin prisa, pero sin pausa. EUA rápido y de inmediato. Europa está en una severa revisión de su estructura para operar en el mundo digital. Pero no hay sociedad digital sin redes de telecomunicaciones o infraestructura digital. No se puede aspirar a una sin la otra.
Infraestructura digital. Las dos mejores redes del planeta en materia de infraestructura digital son la china y la norteamericana. China entrega todo su espectro radioeléctrico gratis al mercado y EUA lo subasta con precios y estímulos a la inversión imposibles para el resto del mundo.
Europa entró al mundo 5G de la mano de Ericsson, Nokia y Huawei para sus redes de telecomunicaciones, pero reculó y comenzó un proceso de desmantelamiento de la empresa china. Un proceso que no termina es caro y lento.
Esta semana se autorizará la Ley de Redes Digitales (DNA). Una iniciativa que va en contra de la filosofía hiper regulatoria europea llega tarde, pero es vital para reorientar el sistema de telecomunicaciones. La DNA busca “asegurar que nuestras redes estén a la altura en términos de velocidad de transmisión, capacidad de almacenamiento, potencia de cálculo e interoperabilidad”. Europa sabe que le falta algo a sus redes: más inversiones, consolidación de operadores y mejorar su calidad.
La DNA busca generar competidores exitosos frente a China y EUA, así como el despliegue de más Data Centers e inversión para IA. “Las nuevas redes e infraestructuras deben ser capaces de transmitir gigabits y, pronto, terabits (o incluso petabits) de datos por segundo. Nos referimos a nuevas redes en la Nube”.
Europa cambia de paradigma regulatorio para hacer que sus empresas de telecomunicaciones se consoliden, capitalicen, adquieran escala, inviertan más, se desregulen y privilegien la inclusión digital, la innovación, la inversión, la competitividad, la transformación digital y la reactivación de su economía digital frente a China y EUA.
Economía digital (PIB digital). Basado en las estimaciones más recientes (proyecciones para el 2026), el PIB digital es una parte creciente de la economía total, siendo China y Estados Unidos los líderes mundiales en este ámbito, mientras la Unión Europea busca acelerar su incorporación a esta competencia.
China proyecta que el total de su economía digital supere los 9.7 billones de dólares.
Estados Unidos. Aunque los datos consolidados del “PIB Digital” pueden variar según la metodología, la economía digital de EE. UU. sigue siendo la mayor del mundo en valor absoluto. Las proyecciones indican que el PIB nominal total de EE. UU. se sitúa cerca de los 29 billones de dólares, con una inversión desmesurada y tecnología en rápido crecimiento.
Europa. El progreso de la transformación digital es significativo, pero más lento. La UE estima que alcanzar sus objetivos de la “Década Digital” para 2025-2030 aumentará el PIB significativamente, pero actualmente la inversión y el crecimiento digital están rezagados frente a EE. UU. y China, con un enfoque en la soberanía digital y regulaciones.
Puntos clave:
China es la que más rápido crece y masifica la tecnología digital e #IA (10.5% del PIB total).
EUA lidera en inversión, innovación y plataformas digitales.
Europa se concentra en desregular y facilitar la inversión pública y privada.
El crecimiento económico digital de EUA, China y Europa se basa en un claro redimensionamiento de su infraestructura digital.
No hay excusa, México debe ejecutar con éxito la mejor política de infraestructura y licitación 5G en América, para relanzar su economía en lo general y volver competitiva e innovadora su economía digital.
Presidente de Digital Policy & Law
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