Declaración de Montevideo: avances en el enfoque regional para la gobernanza de la IA

En los últimos años, América Latina ha comenzado a dar pasos significativos en la formulación de políticas y estrategias para la gobernanza de la Inteligencia Artificial (IA), buscando equilibrar la innovación tecnológica con principios éticos, sociales y de derechos humanos.

En un contexto donde la IA se está convirtiendo en un motor clave para el desarrollo económico y social, los países de la región enfrentan el desafío de implementar estrategias o marcos regulatorios que fomentan su adopción responsable, y mitiguen los riesgos. Pero es difícil hacerlos solos, por eso organismos internacionales como la Unesco o CAF lideran el debate y buscan establecer un enfoque regional para la gobernanza de la IA.

En el marco de la Segunda Cumbre Ministerial sobre la Ética de la Inteligencia Artificial en América Latina y el Caribe, que se desarrolló la semana pasada en Montevideo, Uruguay, se firmó la Declaración de Montevideo, que presenta una hoja de ruta como un marco de acción para la gobernanza y el desarrollo ético de la IA, y se lanzó el Foro Iberoamericano de Parlamentarios Digitales, para fortalecer las capacidades de los legisladores regionales.

Con estas iniciativas, América Latina reafirma su compromiso de construir una gobernanza de la IA que no sólo impulse el desarrollo tecnológico, sino que también garantice que dicho avance esté enmarcado en principios éticos, inclusivos y centrados en el bienestar de las personas. Para lograr el éxito, la clave estará en la coordinación y el compromiso político de gran parte de los países de la región.

La Declaración de Montevideo enfatiza la necesidad de una coordinación efectiva entre las políticas nacionales y regionales. El compromiso de los países participantes se orienta a abordar retos prioritarios en la implementación de políticas de IA, asegurando que su desarrollo sea ético, inclusivo y beneficioso para toda la población de la región.

Algunos participantes de la cumbre se refirieron a la Declaración como la primera actividad de implementación del Pacto para el Futuro, acuerdo aprobado por la ONU semanas atrás, que establece acciones que promuevan la igualdad, la paz, la seguridad, la cooperación digital, el respeto a los derechos humanos, la seguridad y bienestar para las generaciones futuras, entre otros elementos.

Principalmente, el documento firmado en Montevideo establece la Hoja de Ruta de Inteligencia Artificial Ética para América Latina y el Caribe 2024-2025, una actualización de la firmada un año atrás en la Declaración de Santiago, que supone un marco de acción para la gobernanza y el desarrollo ético de la IA en la región, en respuesta a la creciente importancia de esta tecnología. En pocas palabras, busca una mejor coordinación de políticas públicas generales dentro de América Latina y el Caribe.

Las líneas de acción priorizadas que buscan crear un entorno favorable para la innovación tecnológica ética, inclusiva, sustentable y responsable abarcan:

  • Gobernanza y regulación: se busca establecer un marco regulatorio adaptable a la rápida evolución de la IA, considerando la necesidad de salvaguardias para la democracia y los derechos humanos. Entre las acciones se incluyen mapear y caracterizar la normativa IA de la región; y elaborar una metodología para el diseño de propuestas regulatorias para la IA y la supervisión de su cumplimiento.
  • Talento y competencias laborales: se enfoca en desarrollar habilidades necesarias para la fuerza laboral frente a la automatización. Propone marcos de alfabetización y capacitación para líderes en la implementación de políticas públicas relacionadas con la IA.
  • Inclusión y protección de grupos en situación de vulnerabilidad: reconoce la brecha de género y otras desigualdades, proponiendo acciones para garantizar que las personas vulnerables participen en el desarrollo de la IA, y sugiriendo la creación de guías y estudios sobre discriminación.
  • Medio ambiente, sustentabilidad y cambio climático: se contempla el papel de la IA en la resiliencia ante el cambio climático, así como la necesidad de mitigar su impacto ambiental a través de prácticas sostenibles. Se incluye elaborar un estudio orientado a identificar los riesgos ambientales inherentes al uso de recursos hídricos, capacidad de energía eléctrica y aumento en la emisión de gases de efecto invernadero por el uso y desarrollo de la IA.
  • Infraestructura: se abordarán las brechas en capacidad de cómputo en la región, impulsando estudios sobre la demanda de infraestructura y recomendaciones para la gobernanza de datos.

La implementación de la Hoja de Ruta será liderada por los gobiernos de la región y el Grupo de Trabajo, con el apoyo de Unesco y CAF.

“Ahora vamos a trabajar en la puesta en marcha de este plan de acción para ayudar a muchos países a que tengan una estrategia bien definida en materia de IA. Es un gran desafío que tiene la sociedad, la economía y el sector público en América Latina y el Caribe, y este gran consejo coordinador de IA en todos los gobiernos nos va a ayudar a que la tecnología que hoy está llegando rápidamente sea utilizada para cerrar brechas, para resolver problemas y no que llegue de forma desordenada y origine más problemas en la región. Es una manera de conducir el proceso tecnológico de manera que produzca un mejor efecto”, sostuvo Sergio Diaz Granados, presidente Ejecutivo de CAF, sobre la Hoja de Ruta.

La Declaración también establece la creación de un Grupo de Trabajo sobre la Ética de la IA, que funcionará como un espacio de diálogo permanente y coordinará las acciones para implementar la Hoja de Ruta. Chile traspasó el rol de liderazgo del Grupo de Trabajo a Uruguay para que le dé continuidad y asegure un adecuado avance de las iniciativas previstas en la Hoja de Ruta. Además, República Dominicana será sede de la Tercera Cumbre Ministerial 2025.

Foro Iberoamericano de Parlamentarios Digitales

Otro espacio de discusión y gobernanza que se definió en la Segunda Cumbre de Ministros y Altas Autoridades sobre la Ética en la Inteligencia Artificial de América Latina y el Caribe fue la creación del Foro Iberoamericano de Parlamentarios Digitales. Esta iniciativa tiene como objetivo fortalecer la capacidad de los legisladores de América Latina y el Caribe en la regulación y diseño de políticas públicas que promuevan el uso ético, responsable e inclusivo de la IA y las tecnologías emergentes.

Este espacio buscará fomentar el intercambio de conocimientos y mejores prácticas en la regulación y promoción del uso ético de la IA y las tecnologías digitales, fortalecer las capacidades legislativas en materia de IA y otras tecnologías emergentes, asegurando que el marco regulatorio de los países sea equitativo, inclusivo y promueva la innovación, facilitar el acceso a asistencia técnica y consultoría especializada en temas de IA y digitalización, promover la colaboración público-privada, entre otros.

Se nombró al senador colombiano Alfredo Deluque como presidente del Foro. “Una designación que traigo con orgullo para Colombia y con la que trabajaremos articulados con más de 30 países de la región para cerrar brechas sociales y conquistar el desarrollo y el avance digital que necesita nuestro país de la mano de la tecnología y siempre pensando en el impacto favorable para los colombianos”, sostuvo el legislador.

Esta iniciativa es crucial para el futuro de la gobernanza tecnológica en la región, ya que busca empoderar a los legisladores con las herramientas y el conocimiento necesario para enfrentar los desafíos que presenta la IA. Al fortalecer las capacidades legislativas, promover la colaboración público-privada y facilitar el acceso a asistencia técnica, el Foro contribuirá a que los países de la región puedan adoptar y regular la IA de manera que fomente la innovación, proteja los derechos humanos y reduzca las brechas de desigualdad.

En definitiva, América Latina tiene la oportunidad de posicionarse como un referente global en la gobernanza ética de la IA, no sólo adaptándose a las dinámicas tecnológicas globales, sino también liderando con una visión humanista e inclusiva. Si los esfuerzos de cooperación regional y la implementación de la Hoja de Ruta de IA Ética logran consolidarse, la región podría no sólo reducir sus brechas digitales, sino también transformar su modelo de desarrollo, usando la IA como una fuerza para la equidad, la sostenibilidad y el bienestar colectivo. El éxito de este ambicioso plan, arraigado en el compromiso de los países regionales, podría marcar un antes y un después en la forma en que América Latina gestiona su futuro digital, dejando una huella profunda en la historia de la tecnología.