Reforma Jorge F. Negrete P.
Los murales industriales y sindicales de Diego Rivera en Detroit, la Unidad Panamericana en San Francisco a principios del siglo pasado, presentan obreros de diferentes razas contribuyendo con su fuerza de trabajo a un nuevo mundo, el de la revolución industrial. Todo este mundo idealizó de forma legítima, pétrea y heroica al sindicato y los derechos laborales en el imaginario histórico y colectivo de varias generaciones. Ahora, constituyen una carga ideológica, 100 años después y frente a la primera revolución digital de nuestra civilización, donde los modelos de negocio y de seguridad social han cambiado. Estas imágenes pertenecen a otra época y otra realidad.
Sociedad digital, telecomunicaciones e Internet. No hay herramienta más poderosa de transformación e igualdad social que la internet y los servicios de telecomunicaciones. Los queremos para generar mejores estándares de bienestar social y económico en nuestra sociedad.
La sociedad digital crea nuevas formas de negocio y nuevas cadenas de valor, volviendo eficientes los procesos, mejorando la calidad de los servicios y creando nuevos productos y servicios sociales. En la sociedad digital nacen y mueren modelos de negocio: los libros se leen en Kindle, las tiendas Blockbuster cerraron y ahora tenemos tiendas en línea para música, videos y tiendas de autoservicio. Los SMS de tu teléfono móvil se transformaron en WhatsApp, Telegram y otras. La innovación es hija de la conectividad y nace la economía digital.
La internet también habilita el ejercicio de los derechos humanos. Cuando con tu smartphone llamas a un transporte, habilitas otros derechos como el de libre tránsito, acceso a la cultura, educación y trabajo simultáneamente. Para eso queremos conectarnos, para generar empleos, trabajo, ingresos y bienestar social.
Los taxis y las plataformas de movilidad. Hemos abandonado a los taxistas tradicionales. En México tenemos cuando menos 80 años de no regularizar a los taxistas tradicionales. Casi 300,000 taxistas en todo el país, sin derechos sociales, laborales, sin pagar impuestos, sin sistemas de seguridad, sin seguro médico ni apoyos económicos y con cuotas para la extorsión.
¿Por qué ahora se pretende generar una reforma legislativa sólo para las plataformas digitales de movilidad? Se abandona el sistema de taxis tradicionales y se enfocan sólo en las plataformas digitales. Es claro, es fácil de detectar el objetivo. Las plataformas son visibles, controlables y son un objetivo político, de venta fácil en medios.
Geopolítica. El modelo que se quiere traer a México, de la mano de organismos internacionales como Oxfam y FairWork, destruyó más de 40,000 empleos documentados en España con la Ley Rider, el mayor fracaso y agresión al empleo, la sociedad digital y la economía creada por las plataformas de movilidad.
Pero además, se percibe un tufo populista e intervencionista de origen europeo. La palabra “precarizar” fue utilizada por primera vez por el gobierno español y su ministra del Trabajo, Yolanda Díaz. México no es Europa. Allá se habla un lenguaje que adjetiva y denosta el esfuerzo y el éxito económico de los trabajadores y la tecnología. Estos grupos no quieren innovación ni proteger al trabajador del transporte, quieren destruir la innovación, la competitividad y los nuevos estadios de seguridad social obtenidos para imponer el de ellos.
Las y los senadores que promueven estas iniciativas van a condenar al abandono y mafias históricas a más de 300,000 trabajadores tradicionales del transporte y van a destruir hasta 300,000 empleos, cerrar restaurantes de barrio, tiendas de conveniencia, almacenes, emprendedores, freelancers, escritores y toda persona que no entra en el anquilosado “trabajo convencional”, destruyendo el efecto virtuoso en la logística y economía de las ciudades.
Esta solución abandona a su suerte a los otros trabajadores del transporte y destruye el bienestar social y económico de las plataformas de movilidad.
Presidente de Digital Policy & Law
Twitter @fernegretep
