Daniel Zhou de Huawei: Latam necesita anticipación tecnológica, visión de largo plazo y equilibrio entre actores
Barcelona. Daniel Zhou, presidente para América Latina de Huawei, aseguró que América Latina necesita planificación, reglas previsibles y redes preparadas con anticipación para que la región capture el impacto económico y social que promete la próxima ola de conectividad avanzada e Inteligencia Artificial.
En el Mobile World Congress de Barcelona, el directivo dijo que la compañía impulsa Inteligencia Artificial (IA), 5G-A y computación para acelerar la conectividad y la digitalización regional.
Zhou presentó una lectura estratégica de Huawei para 2026: convertir la Inteligencia Artificial en capacidades reales sobre redes y Nube, mantener la inversión en I+D y acelerar despliegues de 5G avanzado en mercados emergentes de América Latina.
Huawei registró ingresos totales que rondaron los 128,000 millones de dólares con un crecimiento de 2.2% en 2025, y en China ya existen más de 4.5 millones de estaciones base 5G, lo cual indica la madurez del mercado doméstico.
En contraste, la región latinoamericana concentra menos de 200,000 radiobases 5G y una penetración de dispositivos 5G por debajo de 30%. Zhou proyectó que, con ritmos de despliegue actuales, 5G se podría superar 50-60% hacia finales de 2028, y que los próximos tres años serán clave para la expansión regional.
Zhou subrayó que “la IA está llegando a la vida real” y que los agentes de IA subirán rápidamente de la capa de aplicación a servicios industriales.
Planificación
Zhou profundizó que para América Latina “es muy importante aprender de la experiencia de China” y en la necesidad de planes de largo plazo. “El gobierno necesita un plan de largo plazo y ejecutarlo”, sostuvo.
Recordó el nivel de penetración de 5G alcanzado en China de 95% y lo contrastó con la situación latinoamericana, donde no ha alcanzado la cobertura y adopción equivalentes.
Desde su perspectiva, la regulación debe alinearse con la estrategia económica nacional. “Desde el lado regulatorio es muy importante construir una hoja de ruta ambiciosa junto con el plan económico del país”, para responder a las necesidades de la industria y la ciudadanía.
Zhou subrayó que China es un país con un modelo político distinto, donde el Estado tiene mayor capacidad de coordinación. Sin embargo, reconoció avances regulatorios en América Latina. Dijo que “muchos países en la región están regulando cada vez mejor”.
La diferencia radica en la anticipación. “En China siempre preparamos la infraestructura TIC antes de que llegue la demanda.” Citó el despliegue de fibra óptica en Shanghái, planificado desde 2005 y concluido quince años después en una ciudad con más de 25 millones de habitantes.
Para ilustrar el impacto positivo de la tecnología, describió el caso de “un agricultor de 78 años que en una aldea aislada puede vender sus manzanas en tiempo real a Pekín o Shanghái mediante transmisión en directo”. Esa escena cotidiana sólo es posible con cobertura cercana a 95% y redes robustas. “La tecnología 5G tiene un impacto positivo para la gente y la industria.”
Explicó que en China los operadores son estatales y ejecutan planes alineados con el gobierno. En América Latina predominan empresas privadas, las cuales evalúan el retorno de inversión. “Cuando el regulador fija metas y obligaciones, también debe considerar cómo garantizar rentabilidad. Sólo así hay un mercado sano”, señaló.
Zhou recordó etapas anteriores en las cuales algunos reguladores promovieron competencia intensa con cuatro o cinco operadores por país y obligaciones exigentes. Con el tiempo, esa estructura afectó márgenes y limitó la capacidad de inversión. “Si no son rentables (los operadores), no pueden seguir invirtiendo y no alcanzamos el objetivo común de que las telecomunicaciones beneficien a todos”.
Para Zhou, la experiencia combina anticipación tecnológica, visión de largo plazo y equilibrio entre actores en el mercado. “Preparar la tecnología por adelantado y considerar los intereses de todas las partes del ecosistema es extremadamente importante.”
Para desarrollar la economía digital, el directivo enfatizó el rol del Estado en la reducción de costos de datos, energía y tarifas. Ese entorno facilita el crecimiento de plataformas digitales y millones de usuarios activos apoyados en banda ancha móvil y fibra óptica. “Sin infraestructura de bajo costo, nada de eso podría suceder”, aseguró.
Más tecnología
Explicó que Huawei refuerza su oferta de AI computing y Nube para dar servicio a operadores y empresas.
La empresa impulsa portafolios para U6GHz y 5G-Advanced como paso intermedio hacia 6G, y sitúa una posible estandarización inicial de 6G en 2029 con lanzamiento comercial aproximado en 2030.
Huawei también exhibió soluciones de energía y Centros de Datos con IA para eficiencia energética.
Geopolítica inevitable
Zhou reconoció la presión geopolítica sobre la tecnología china y defendió la continuidad comercial y la inversión local de Huawei. “Somos parte del ecosistema local y la empresa seguirá invirtiendo en talento y R&D regional.”
Zhou adelantó que Huawei aumentará los programas de formación junto con universidades locales y mantendrá programas y centros de capacitación para formar talento en IA y Cloud.
Asimismo, seguirá trabajando con reguladores y operadores en hojas de ruta ambiciosas pero realistas para 5G y 5.5G.
Huawei busca usar las capacidades de la IA y la computación para crear nuevos ingresos y justificar más inversión en redes.