Cyberflashing será delito prioritario en Reino Unido: plataformas deberán bloquear imágenes sexuales no solicitadas
El gobierno del Reino Unido anunció nuevas medidas para reforzar la protección de mujeres y niñas en el entorno digital, al exigir que las plataformas tecnológicas prevengan de manera activa la circulación de imágenes sexuales no solicitadas, una práctica de violencia digital conocida como cyberflashing.
La decisión se enmarca en el Online Safety Act, una ley del Reino Unido que obliga a las plataformas digitales a prevenir contenidos y conductas dañinas en línea que establece fuertes sanciones a las empresas si no se protegen a los usuarios. A través de este ajuste en la ley, se convierte este delito en una ofensa prioritaria, lo que obliga a redes sociales, aplicaciones de citas y otros servicios digitales a implementar sistemas capaces de detectar y bloquear el envío de este tipo de contenido antes de que llegue a las usuarias.
De lo contrario, el incumplimiento podría acarrear sanciones de hasta el 10% de los ingresos globales de la compañía responsable o incluso la suspensión del servicio en el país.
De acuerdo con datos compartidos por el gobierno de Reino Unido, una de cada tres niñas de entre 12 y 18 años de edad en Inglaterra ha recibido imágenes explícitas de genitales masculinos sin consentimiento, y cerca del 5% de los niños reporta experiencias similares. Estas cifras han sido uno de los principales motores detrás de la iniciativa, que forma parte del plan gubernamental para reducir a la mitad la violencia contra mujeres y niñas en un plazo de 10 años.
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Las nuevas regulaciones serán presentadas al Parlamento mediante un instrumento legal secundario (Statutory Instrument) y entrarán en vigor 21 días después de su aprobación, prevista para este otoño. Con ello, el Reino Unido se posiciona como uno de los países con un marco regulatorio más estricto frente a la violencia digital de género, en un momento en que las grandes tecnológicas enfrentan crecientes presiones internacionales para garantizar la seguridad en línea.
Expertos advierten, sin embargo, que el reto tecnológico será significativo, ya que la detección automática de imágenes íntimas plantea dificultades técnicas y riesgos para la privacidad, especialmente en servicios de mensajería con cifrado de extremo a extremo. Aun así, el gobierno insiste en que la medida es necesaria para frenar una práctica que afecta de manera desproporcionada a mujeres y adolescentes.
Con este paso, el gobierno busca no sólo imponer responsabilidades claras a las empresas tecnológicas, sino también enviar un mensaje político: la seguridad de las mujeres en entornos digitales será una prioridad en la agenda de seguridad y derechos en los próximos años.