Varios países aliados, entre ellos Cuba, firmaron una convención de ciberseguridad que, bajo pretexto de soberanía digital, podría facilitar censura y control estatal en regímenes autoritarios.
Doce gobiernos, entre ellos los de Cuba, Rusia, Irán, Venezuela, Corea del Norte y Nicaragua, respaldaron recientemente la adopción de una convención de la ONU contra el ciberdelito, y aprovecharon para exigir una gobernanza digital centrada en la “soberanía estatal” y alejada de las “injerencias extranjeras”.