CRC propone corregulación y corresponsabilidad para la protección de las audiencias en el entorno digital

Cartagena. El Comisionado de la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) de Colombia, Sadi Contreras Fuset, presentó una propuesta integral para modernizar la regulación del ecosistema digital alrededor de los contenidos, buscando su adaptación a la presencia de nuevos actores y asumiendo la importancia de protección a las audiencias. Aunque el marco regulatorio se enfoca principalmente en infraestructura, el funcionario consideró que no se puede relegar a un segundo plano la protección de las audiencias, especialmente de niños, niñas y adolescentes.

En su presentación en el Colombia Digital Summit, Contreras identificó tres desafíos críticos que enfrenta la regulación digital actual. El primero es el desequilibrio regulatorio, mientras se continúa regulando la infraestructura digital (la “autopista”), se descuida el contenido que circula por ella (el “tránsito”). Esta situación genera amenazas particulares para las poblaciones más vulnerables, que carecen de protecciones adecuadas en el entorno digital.

El segundo reto es geopolítico. Cuatro bloques económicos globales —Estados Unidos, Europa, China y Rusia— marcan las tendencias tecnológicas, dejando a América Latina y África como receptores pasivos. Mientras Estados Unidos controla el 43% de la capacidad global de Centros de Datos, regular contenido implica también regular el poder económico, cultural y político a escala mundial.

El tercer desafío aborda el costo social. Según datos presentados por el funcionario, entre 2012 y 2025 se registraron 270,000 reportes por vulneración de derechos de menores de edad, con el 89% ocurriendo en entornos digitales. Además, alertó que el 72% de niños y adolescentes decide por sí mismo qué contenidos consumir.

“No es que las plataformas sean dañinas o que vuelvan a regularse de forma estricta como la TV. Lo que se dice es que si colaboramos, si somos corresponsables y asumimos objetivos de protección a población vulnerable, podemos construir un entorno seguro”, afirmó en su presentación.

La propuesta presentada por el comisionado se basa en cinco principios estructurales: reconocimiento del entorno digital como espacio que impacta directamente a los seres humanos; corregulación, donde las reglas se construyen colaborativamente en lugar de imponerse desde el Estado; corresponsabilidad entre todos los actores del ecosistema; alfabetización mediática e informacional desde edades tempranas; mínimos comunes para protección de audiencias a nivel regional; y medidas específicas, con autorregulación verificada por las autoridades.

Según Contreras, la desregulación solicitada por el sector de las telecomunicaciones no debe significar eliminar la protección a poblaciones vulnerables. Por el contrario, “debe existir una gobernanza y reglas claras. No se trata de intervenir, sino de construir con la sociedad civil, sus términos y condiciones (del entorno digital)”, aseguró.

El comisionado propuso establecer estándares mínimos regionales que incluyan protección efectiva de menores, transparencia algorítmica, verificación de contenidos en plataformas, restricción proporcional basada en riesgo diferenciado y autorregulación verificada.