“El costo de dispositivos aún limita el acceso a servicios de buena calidad en la región”: Ookla
El concepto de conectividad significativa se ha vuelto bandera en el discurso de una América Latina que, en simultáneo, todavía trabaja en convertir cobre en fibra y dar acceso a precios razonables en hogares de los sitios más recónditos de sus países. Ookla mide velocidad y mucho más: sus informes son radiografía de lo que ocurre en materia digital, los compromisos asumidos y los desafíos por delante.
Justo antes de su participación en Digital Latam Summit, que tendrá lugar en Madrid este 26 y 27 de febrero, Lourenço Lanfranchi, director Sénior de Negocios en América Latina de Ookla, dialogó con DPL News sobre los avances en las mediciones de la compañía, la posición de la región y las buenas prácticas para garantizar accesos de calidad a la población.
Nicolás Larocca: ¿Cómo se trabaja en el concepto de conectividad significativa? ¿Qué métricas de Ookla pueden ayudar a saber si los países se acercan o no a esa definición?
Lourenço Lanfranchi: No tenemos una metodología para medir conectividad significativa, ese concepto puede variar según quien lo considere. Lo que hacemos es utilizar nuestras métricas para soportar o ayudar en los análisis de empresas, gobiernos o entidades. Buscamos mostrar información relevante.
Sabemos que hay diferencia de hasta 20 veces en la calidad de acceso entre un dispositivo antiguo y un iPhone 17, en aspectos como consistencia o estabilidad. Entonces está claro que no es sólo velocidad lo que importa.
Las redes satelitales están complementando bien este proceso de conectividad significativa. No es cierto que sean servicios caros que sólo se utilizan en zonas rurales. Nosotros lo sabemos porque lo medimos y brindamos esa información para que se puedan usar datos precisos para la toma de decisiones.
Nicolás Larocca: ¿Cómo se compara América Latina en el panorama global en estas métricas clave?
Lourenço Lanfranchi: La asequibilidad es un punto que afecta demasiado a la región: el costo de dispositivos aún limita el acceso a servicios de buena calidad. Esto es un punto muy relevante. Chile siempre está entre los países destacados, Brasil también, pero cuando vemos usuario por usuario hay muchos que, por ejemplo, todavía tienen dispositivos muy antiguos.
También hay diferencias muy importantes en la región. Por ejemplo, hubo una evolución enorme en el despliegue de fibra; algunos aquí con fibra tienen una calidad mejor que en Europa o Estados Unidos. Pero no todos la tienen, lo mismo con 5G. Eso genera dos grupos en América Latina: los que compiten en calidad con los mejores de Europa, como los que mencioné antes, y otros más rezagados, como Colombia, México o Perú.
Nicolás Larocca: Marca la asequibilidad como un gran problema. ¿Qué otros factores hay que atender?
Lourenço Lanfranchi: Muchas personas pueden tener acceso pero no saben cómo usar los servicios. Eso tiene que ver con conectar significativamente. Por eso el análisis no puede ser sólo de velocidad o de cobertura, sino algo mucho más amplio.
Estamos haciendo un análisis de redes satelitales y vemos que son muy relevantes, por ejemplo, porque pueden parecer caras si se compara a una conexión por usuario, pero al contemplarse que es una conexión que pueden compartir 20 ó 30 personas, es hasta económico.
Los análisis tienen que ser con foco en la región y sus particularidades. Otro ejemplo: aquí hay lugares en los que viven 7, 8 personas por vivienda y eso es un factor que afecta la calidad del servicio.
Nicolás Larocca: ¿Qué intervenciones desde el sector público o privado demostraron tener mayor impacto para avanzar hacia este concepto de conectividad significativa en América Latina?
Lourenço Lanfranchi: Los resultados que obtuvimos de nuestras mediciones marcan que las obligaciones de cobertura ayudan demasiado. Entonces, tener obligaciones de cobertura en carreteras en Colombia, en Brasil, aunque sea con 4G, es un gran paso. También la competencia es un factor relevante, porque trae consigo mayor calidad de servicios.
