CRHOY Erick Murillo
El tema de 5G en el país ha despertado mucho interés, por la cantidad de servicios que ofrecerá, las altas velocidades y la baja latencia con que cuentan sus redes.
Y aunque los desarrollos de esta tecnología de telecomunicaciones se centran en lugares con alta densidad de población, también se puede llevar la señal de quinta generación a zonas remotas.
Una de las soluciones que se ha planteado para hacerlo es por medio de Internet satelital que ya se ofrece en el país mediante la banda Ka del espectro radioeléctrico, la cual se encuentra lista para futuras redes 5G que desplieguen operadores púbicos y privados en el territorio nacional; la conexión llega hasta 50 Mbps en un 97% del territorio nacional.
De paso, la solución se plantea como una forma de reducir la brecha digital en materia de conectividad.
Desde hace un año, ingenieros de HughesNet ejecutaron la conexión de smartphones 5G al servicio de Internet satelital ofrecido por sus satélites geoestacionarios Júpiter, a través de una antena satelital VSAT, mediante un procedimiento conocido como “BackHaul”.
Las pruebas validaron la compatibilidad de la tecnología satelital de la compañía con un sistema de Red de Acceso de Radio Abierto (O-RAN, por sus siglas en inglés).
De hecho, la mezcla de ambas redes ya se utiliza en varias zonas rurales de Brasil, donde se usan enlaces satelitales para realizar llamadas de voz y conexiones de datos a usuarios de telefonía celular 4G, donde los pobladores de zonas alejadas compran paquetes de datos móviles a comerciantes locales que poseen un punto de acceso satelital equipado con una pequeña celda celular.
“Las redes satelitales son una alternativa viable para la implementación, no solo de servicios tradicionales de comunicación, sino una plataforma de transporte para servicios futuros como 5G o Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés)”, explicó Tim Foss, CEO de Itellum Costa Rica, compañía que ofrece el servicio de Internet satelital en el país.
El despliegue de infraestructura de telecomunicaciones en zonas rurales alrededor del mundo -y Costa Rica no es la excepción- ha sido un reto de años para los operadores, no solo por su complejidad y alto costo, sino también, por la alta dispersión de las poblaciones.
“Ser el proveedor de este servicio nos plantea el reto de crear alianzas con otros proveedores del sector de las telecomunicaciones; nosotros brindamos la conectividad en la zona rural y el resto de los operadores pueden extender su señal más allá”, agregó Foss.
Estudio de respaldo
Y es que apenas el pasado 20 de julio 5G Américas publicó el documento Actualización sobre redes 5G no terrestres que contiene información actualizada sobre los nuevos desarrollos en el crecimiento de asociaciones y tecnologías vinculados a la integración de redes no terrestres con redes 5G; el trabajo se basa en un informe anterior sobre el mismo tema.
El informe enfatiza que las redes de quinta generación pueden optimizarse para resolver la cobertura y casos de uso más allá de la infraestructura basada en tierra mediante el uso de satélites.
Chris Pearson, presidente de 5G Américas, dijo al respecto que “al aprovechar el potencial dinámico de la 5G, la integración de los elementos no terrestres en redes inalámbricas celulares con las normas 3GPP ayudará a desbloquear una cobertura sin precedentes y abrirá la posibilidad de resolver nuevos casos de uso”.
De acuerdo con la organización que le lleva el pulso a los despliegues de redes IMT 2020 en el continente americano, a mediados de 2023, las Redes No Terrestres (NTN, por sus siglas en inglés) constituyen un mercado próspero con estrategias tecnológicas y comerciales diversas, ya que ofrecen acceso inalámbrico de alta velocidad a zonas remotas, utilizando satélites del lado del acceso a la red móvil para brindarles servicios móviles a los usuarios terrestres.
El informe de 5G Américas analiza el ecosistema de proveedores y de asociaciones entre proveedores de servicio NTN y oferentes de tecnología celular basada en tierra. Además, resalta las constelaciones satelitales que operan en tres dominios: servicios de banda ancha y de Internet, conectividad de la Internet de las Cosas, y aplicaciones directo al celular.