Costa Rica se consolida como un destino estratégico de nearshoring en América Latina, sobresaliendo en los sectores de ciencias de la vida y tecnología, según el informe “Nearshoring – Unveiling Latin America’s Potential” de JLL.
El país se destaca por su ambiente empresarial favorable, su fuerza laboral altamente calificada y su estabilidad política. Según el informe, Costa Rica es uno de los más amigables para los negocios en la región, con una alta calificación en riesgo país y facilidad para hacer negocios. Estos factores han creado un ecosistema propicio para la inversión extranjera, apoyado por incentivos fiscales y un régimen competitivo.