Costa Rica | Aumentó cantidad de casas sin conexión a Internet durante la pandemia

CRHOY Erick Murillo

La cantidad de hogares costarricenses sin acceso a Internet se elevó durante los últimos 2 años, aumentando así la brecha tecnológica.

Esto a pesar de una mayor necesidad de conectarse remotamente para estudiar y trabajar desde la casa a raíz de la pandemia.

Así se desprende del los resultados del informe Hacia la Sociedad de la Información y el Conocimiento 2022  del Programa Sociedad de la Información y el Conocimiento (Prosic) de la Universidad de Costa Rica (UCR).

De acuerdo con el estudio, un 81,4% de los hogares tiene acceso a Internet, lo que implica una disminución en la cantidad de hogares conectados.

Con respecto al tipo de conexión que tienen los hogares, hubo una importante disminución del porcentaje de hogares conectados que lo hacen mediante dispositivos móviles.

“El tipo de conexión que utilizan los hogares es importante, ya que esto afecta la calidad de esta. En este sentido, los hogares que se conectan mediante dispositivos móviles enfrentan limitaciones en la utilización de datos, mientras que aquellos que se conectan con Internet de fibra óptica tiene acceso a mayores velocidades.

En este sentido, se puede considerar que el aumento en la cantidad de hogares desconectados (de 3,4 puntos porcentuales) está siendo empujado principalmente por la disminución de los hogares que antes se conectaban mediante dispositivos móviles”, señala el estudio académico.

Lo que sí es un hecho es que la cantidad de hogares desconectados en el país aumentó en las últimas dos mediciones de la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho), llegando a 18,6% en el 2021. Esto equivale a poco más de 310 mil viviendas en el territorio costarricense que no tienen acceso a Internet.

“Al consultar sobre las razones por las que los hogares desconectados no tienen servicio de Internet, resulta interesante que se observan importantes cambios en las razones que estos dan.

Disminuyó el porcentaje de hogares que dicen estar desconectados por no necesitar el servicio o por no saber cómo utilizarlo y en contraste, aumentaron aquellos que señalan el costo del servicio o equipo como la principal barrera para adquirirlo, así como un aumento en el porcentaje de hogares que dicen no tener acceso a Internet en la zona en la que viven”, agrega la investigación.

Zonas rurales vrs. urbanas

El reporte indica que es claro que existe una brecha digital entre las poblaciones de zona rural en contraposición con los hogares de zona urbana, ya que un importante elemento de la brecha digital en zonas rurales tiene que ver con la baja densidad poblacional en esas áreas, que hace relativamente más costosa la inversión en telecomunicaciones en estos lugares, afectando las posibilidades de acceso a la tecnología de sus residentes.

En cuanto a los hogares desconectados, por zona, la gran diferencia radica en el porcentaje de casas desconectadas que no tienen acceso al servicio en la zona donde viven: 14,5% de los hogares desconectados de zona rural contra 2,4% en la urbana.

“Es acá donde se evidencia las limitaciones de inversión en telecomunicaciones en zonas rurales, que dejan sin la capacidad de conectarse a muchos hogares. Según la Enaho, este 14,5% de hogares desconectados de zona rural representa a un total de 19.400 hogares”, añade el estudio.

En general, todas las zonas, con excepción de la Región Central, disminuyeron en acceso a Internet. El área central mantuvo el mismo porcentaje de hogares conectados durante el periodo analizado.

Razones de desconexión

Sobre las causas de la desconexión, el costo del servicio es la razón por la que casi la mitad (46,8%) de los hogares del primer quintil no se encuentran conectados versus solo un 12,2% de los hogares del quinto quintil.

“Curiosamente, se observa que la mitad de los hogares del 5to quintil (los hogares más ricos) señalan que la razón de la desconexión es que no la necesitan. Esto genera una gran interrogante: ¿por qué estos hogares no los necesitan? En capítulos pasados se ha hipotetizado que haya un elemento de necesidad de alfabetización digital en los hogares que señalan “no necesitar” Internet, sin embargo, se esperaría que los hogares más ricos tengan además mayor nivel de escolaridad, asociada a mayor alfabetización digital”, explica el análisis sobre los motivos para no conectarse a la Red.

“La brecha digital es la expresión de desigualdad de la revolución digital, un hogar desconectado es un hogar que no tiene acceso a Internet, que verá limitado su acceso al trabajo, a la educación, a la información, a la salud e incluso, verá restringido su acceso al entretenimiento.

Un hogar desconectado se convierte, en el contexto de la revolución digital, en un hogar de segunda categoría, aislado de un sinnúmero de posibilidades”, concluye el trabajo de Prosic.