Conectividad rural significativa en América Latina creció 12% desde la pandemia

Tal como sucedió en otros ámbitos y sectores, la pandemia aceleró la digitalización en el entorno rural latinoamericano, ya que desde el brote de la Covid-19 la conectividad rural significativa (ICSr) aumentó 12 por ciento en la región.

Así lo revela el estudio Conectividad Rural en América Latina y el Caribe. Estado de situación, retos y acciones para la digitalización y el desarrollo sostenible, elaborado por el Instituto Interamericano de Cooperación para para la Agricultura (IICA) y organizaciones aliadas como el Banco Mundial, Bayer, CAF- Banco de Desarrollo de América Latina, Microsoft y Syngenta.

Además, la brecha de conectividad urbano-rural creció dos puntos porcentuales en el mismo periodo, por lo que se ubicó en 36 por ciento. Esto debido a que 79 por ciento de la población urbana accede a servicios de conectividad de calidad; mientras que, en el entorno rural, tan sólo 43.4 por ciento tiene la posibilidad de hacerlo.

Y, al 2022, 72 millones de habitantes de zonas rurales de 26 países de la región no tienen acceso a una conectividad con estándares de calidad mínimos.

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En la introducción, el Director General del IICA, Manuel Otero, reconoció que en el ámbito rural “sigue existiendo un gran desafío en la incorporación de estas tecnologías, cuyo aporte es vital para el desarrollo de una agricultura intensiva en conocimiento, sostenible, inclusiva y con rostro humano”.

El director detalló que, desde 2020, el IICA y otras instituciones se aliaron para realizar estudios sobre la conectividad rural en la región, de los que el informe es la síntesis final del periodo 2020-2022.

Obstáculos para el incremento del Internet rural

El informe expone que la llegada de las tecnologías digitales es irreversible, aunque es un proceso que avanza a distintos ritmos y se encuentra en diferentes estados, sobre todo en el ámbito rural. 

Como principales obstáculos para acceder a conectividad rural de calidad, el reporte enumera la ineficiencia de los fondos de acceso universal, los problemas de infraestructura de los países, los elevados costos inversión y el menor costo-efectividad para los operadores, así como la escasez de estímulos que alienten las inversiones en el ámbito rural y la inaccesibilidad a los territorios más alejados.

Por ello, señala que los apoyos necesarios para solventar estas brechas y anacronismos son: políticas públicas y marcos regulatorios adecuados, una mejor inversión e infraestructura, además de precios accesibles y aprendizajes de usuarios.

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Y, finalmente, exhorta a realizar acciones decididas y soluciones innovadoras para abordar simultáneamente las brechas de acceso, uso y aprovechamiento de las nuevas tecnologías con plena participación del sector privado, la cooperación internacional y los organismos de la sociedad civil.

Clasificación de los países según su acceso a la conectividad rural de calidad

El reporte clasificó a los países en tres niveles según sus porcentajes de conectividad rural significativa.

  1. Bajo: el primer grupo comprende siete países: Bolivia, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Nicaragua y Venezuela, los cuales suman el 30 por ciento de la población rural de la región.
  2. Medio: abarca nueve países: Colombia, Ecuador, El Salvador, Jamaica, México, Perú, República Dominicana, Paraguay y Surinam, los cuales representan casi la mitad (46%) de la población rural de los 26 países bajo estudio. 
  3. Alto: comprende una decena de países: Argentina, Barbados, Bahamas, Belice, Brasil, Costa Rica, Chile, Panamá, Trinidad y Tobago, y Uruguay, que juntos suman un cuarto (24%) de la población.