¿Cómo salvar al mundo de la basura electrónica?

Seúl. La rápida innovación y la reducción de costos en los productos electrónicos han acelerado el consumo: de acuerdo con una investigación del Foro Económico Mundial (WEF), para 2020 se proyecta que existan entre 25-50 mil millones de productos conectados a Internet.

El efecto colateral del uso de dispositivos son los desechos electrónicos, también conocidos como E-waste, que representan la corriente de desechos de más rápido crecimiento en el mundo.

Es difícil pronosticar los volúmenes de residuos electrónicos que serán generados, pero para 2021 se espera que supere 52 millones de toneladas.

Australia, China, la UE, Japón, América del Norte y Corea del Sur son los principales productores de desechos electrónicos del mundo. En Estados Unidos y Canadá, cada persona produce aproximadamente 20 kg de desechos electrónicos al año, mientras que en la UE la cifra se sitúa en 17.7 kg. Sin embargo, los mil 200 millones de habitantes en el continente africano generaron cada uno un promedio de sólo 1.9 kg de residuos electrónicos.

¿Quién se hace cargo?

La sociedad sólo se ocupa de 20 por ciento de los residuos electrónicos, y hay pocos datos sobre lo que sucede con el resto. En términos económicos, la basura electrónica representa al menos 62.5 mil millones de dólares, cifra que supera el producto interno bruto (PIB) de la mayoría de países.

La solución: una visión circular para los electrónicos

La WEF señala que para disminuir la crisis de E-waste, los productos deben de ser diseñados bajo el esquema circular de los residuos, lo que involucra la reutilización, durabilidad y reciclaje eventualmente seguro.

Adoptar los diseños duraderos puede promover que los dispositivos se mantengan en circulación por más tiempo, tomando un “sistema Enfoque” y rediseño de todo el dispositivo electrónico. El ciclo de vida de una economía circular también podría crear más valor en el sistema.

Sistemas de recompra o devolución. Los productores de electrónica podrían ofrecer recompra o sistemas de retorno para equipos antiguos. Sin embargo, se debe de garantizar que los datos de los consumidores serán bien manejados.

Reciclaje avanzado y recaptura. Las empresas y los gobiernos podrían trabajar para crear un sistema de producción en el cual todos los productos antiguos se recolecten, y luego los materiales o componentes se reintegran en otros nuevos. En China, hay un objetivo de incorporar al menos 20 por ciento de materiales reciclados en todos los productos nuevos para el año 2025.Minería urbana. Es hora de que las empresas comiencen a invertir fuertemente en tecnología que pueda ayudar a extraer metales y minerales de los residuos electrónicos.