En las últimas semanas hemos sido testigos del inicio de una de las disputas comerciales más controversiales en Asia, ya que Japón emitió restricciones de las exportaciones de materiales tecnológicos a Corea del Sur. Al respecto, Seúl ha tomado las siguientes medidas:
Apoyo de Samsung. Los fabricantes de chips coreanos, como Samsung Electronics, permitirán que sus equipos se utilicen para realizar pruebas de calidad de materiales de alta tecnología de proveedores nacionales, como parte de un acuerdo negociado por el gobierno para contrarrestar las restricciones de las exportaciones de Japón.
“Los fabricantes de chips, sus clientes, no tienen incentivos para ofrecer a los proveedores locales equipos para sus pruebas de rendimiento, pero ahora es una situación de emergencia, por lo que convencimos a las empresas para que brinden tales oportunidades”, declaró un funcionario gubernamental con conocimiento directo del asunto.
Buscar nuevos proveedores. LG Display dijo el martes que está buscando diversificar su base de proveedores en caso de que se provoque una disputa diplomática y se extiendan las restricciones a la exportación de materiales de fabricación de pantallas con destino a Corea del Sur.
Ajuste a las jornadas laborales. El Ministerio de Empleo y Trabajo trazó un plan para permitir jornadas de trabajo más largas que las 52 horas a la semana estipuladas por la ley, con el fin de facilitar el proceso de sustitución de importaciones de tres materiales: poliamida fluorada, material de resistencia y aguafuerte, importados de Japón.
“Aunque el daño incurrido como resultado de la restricción comercial de Japón no es un desastre o una catástrofe, se puede percibir como un accidente equivalente a una catástrofe social”, apuntó el ministro de Trabajo, Lee Jae-gap, durante una conferencia de prensa en la ciudad de Sejong.
Las restricciones, que esencialmente agregan papeleo y retrasos en la exportación de materiales, tienen el potencial de interrumpir la industria tecnológica mundial, ya que Corea del Sur es el hogar de algunos de los fabricantes de chips más grandes del mundo y las marcas de electrónica de consumo más conocidas, como Samsung y LG.