“Es un gran cambio, son momentos disruptivos”, dice Sundar Pichai, presidente ejecutivo de Google en un podcast reciente. Habla de la llegada de la inteligencia artificial al buscador. Desde hace unas semanas Google prueba en EE UU las AI Overviews (resúmenes con IA) para algunas búsquedas: son unos párrafos generados por IA que tratan de responder a la búsqueda del usuario. “Deja que Google busque por ti”, dice la compañía.
El cambio no ha llegado a España ni Europa. No hay tampoco una fecha de llegada. Pero hay un grupo de españoles muy pendiente de cómo funcionarán las respuestas con IA: son los llamados SEO (siglas en inglés de “optimización para buscadores”) y cuyo trabajo es intentar colocar arriba del todo las páginas de sus clientes. ¿Cómo harán su labor si Google ya no ofrece enlaces y da directamente las respuestas? ¿Desaparecerá su trabajo?
EL PAÍS ha preguntado a un puñado de consultores digitales especializados en SEO. Su respuesta colectiva: relax, no hay para tanto. “El SEO ha muerto tantas veces”, dice David Carrasco, consultor SEO. La llegada de la IA a las búsquedas no elimina del todo los enlaces. Google da debajo de su resumen los enlaces de donde ha sacado la información, añade otros después y además crea una pestaña nueva llamada web donde los usuarios podrán ver solo enlaces, sin ningún tipo de IA.
“Esto ya ha pasado antes”, dice Betlem Cardona, directora de SEO en una agencia. “Todo el mundo cree que vamos a vivir una revolución, nos llevamos las manos a la cabeza y al final no es así”. Desde la aparición de ChatGPT, en noviembre de 2022, el runrún sobre el fin del buscador tradicional es constante. OpenAI, creadores de ChatGPT, se aliaron con Microsoft para, entre otras cosas, mejorar su buscador, Bing. El presidente ejecutivo de Microsoft, Satya Nadella, dijo entonces en referencia a Google: “Quiero que la gente sepa que les haremos bailar”. En febrero hubo rumores sobre el desarrollo en ChatGPT de una herramienta específica de búsqueda, que debía aparecer en mayo y de momento no llegó. Ya hay en el mercado buscadores que funcionan con IA, como Perplexity, pero su cuota de mercado es pequeña.
Nada de todo esto ha cuajado de momento. Pichai incluso respondió con delicadez a Nadella en mayo: “Una de las maneras en que podemos equivocarnos es escuchar el ruido de ahí fuera y tocar la música de otro”, dijo. El buscador de Google es la puerta de entrada a internet de millones de personas. Los cambios ahí no son rápidos, aunque en febrero la consultora Gartner predecía que los buscadores perderían un 25% de cuota en 2026 a favor de chatbots y otros agentes de IA.