En un comunicado, Michael O’Rielly, comisionado de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés), consideró que la idea de que haya una oferta de servicios inalámbricos 5G a través de una red patrocinada por el gobierno “limita con lo absurdo”.
A principios de este año, miembros del Comité de Reelección del presidente Donald Trump dejaron entrever la idea de que el gobierno tome espectro asignado para 5G para desarrollar un sistema mayorista. La propuesta recibió críticas de todos los sectores de la industria, fue rechazada por la FCC, e incluso por el mismo Trump, que aseguró que la nueva tecnología será impulsada por el sector privado.
“Sólo la idea de que Estados Unidos se aleje del enfoque altamente exitoso dirigido por el sector privado que es responsable de la posición principal de nuestro país a nivel mundial sería un grave error”, consideró Michael O’Rielly.
Uno de los motivos por el cual el comisionado cree que la red mayorista es un proyecto que no tendrá éxito es que no hay bandas de espectro disponibles, debido a que ya se asignaron las bandas “fáciles” de conversión para servicios móviles avanzados.
Si se considera entregar espectro en tenencia del Departamento de Defensa (DoD, por sus siglas en inglés), como el de 3 GHz, sería algo complicado de efectuarse porque este organismo suele obstaculizar cualquier actividad comercial en esas frecuencias. Asimismo, hay que tener en cuenta que en general este espectro no se puede usar para servicios comerciales, ya que viola numerosas leyes y regulaciones de la FCC, asegura en el comunicado.
Además, 5G necesita de las bandas bajas, medias y altas, “es poco probable que esta red nacional pueda alcanzar la capacidad, las velocidades y la latencia de 5G” únicamente con una sola frecuencia.
Para el comisionado, otro impedimento sobre esta iniciativa es que no se puede obligar a un proveedor a que use una red mayorista, y el uso voluntario no coincide con los planes alternativos de los proveedores nacionales para desplegar servicios 5G: “claramente no tienen ningún interés en usarla”.
También afirma que es poco probable que la infraestructura inalámbrica actual esté disponible para una red de esa magnitud, por relaciones contractuales que ya poseen los dueños de las torres con los operadores. Y si la red se tiene que construir desde cero será muy cara, asegura.
Uno de los argumentos que utilizaron para plantear la creación de una red mayorista patrocinada por el gobierno es que es el único mecanismo para asegurar las comunicaciones 5G para la seguridad.
Para O’Rielly esta afirmación es incorrecta porque actualmente los operadores móviles pueden garantizar la seguridad de las comunicaciones y porque no necesariamente una red mayorista puede ser completamente segura.
En torno a la discusión sobre que este tipo de proyecto es para detener la expansión global de China, el comisionado considera que es “casi imposible” que una red mayorista gubernamental convencerá a otros países para que tomen medidas similares. “Dispararse en el pie rara vez lleva a otros a hacer lo mismo”, sentenció.
El comisionado finaliza su explicación diciendo: “tal sello de aprobación del gobierno combinado con el espectro de DoD gratuito enviaría una señal de que no estamos totalmente comprometidos con el capitalismo estadounidense”.